Los jeroglíficos reflejaban el lenguaje habitual, aunque con el tiempo fue usado preferentemente en las simbólicas representaciones de los templos, desestimándose su uso por su clara falta de idoneidad en la escritura de uso diario; hay que tener en cuenta que las necesidades de escritura, ya en el Imperio Antiguo, como eran la contabilidad de insumos, alimentos (por ejemplo: en la dotación de los súbditos empleados en la construcción de templos y pirámides), demandaba multitud de escribas que anotaran cantidades, clasificaciones, etc., y en este proceso de reproducción la escritura jeroglífica resultaba poco práctica. Por esta necesidad, los signos jeroglíficos van derivando en otras grafías, más fácilmente reproducibles con cálamos de los escribas (este era el instrumento de escritura por excelencia), dando origen a la escritura hierática.
Para la escritura cotidiana se utilizaba el hierático, y así lo evidencia el papiro Rhind, donde consta una muestra del conocimiento matemático de los antiguos egipcios. Los ejemplares que se poseen en la actualidad del incorrectamente denominado "Libro de los Muertos" emplean esta forma de escritura.
La escritura jeroglífica quedó reservada para los monumentos reales, templos, palacios, tumbas, joyas, muebles de la corte, amuletos, etc., por cuestiones no solo estéticas, sino también por su carácter simbólico y mágico, pues grabar el nombre de una persona en jeroglífico implicaba que, cometer un error al escribirlo o el hecho de dañarlo, podría influir en la persona a quien hacía referencia dicho jeroglífico.
El hierático también surge en un periodo donde el lenguaje se ve transformado, ya que de los ideogramas que representaban los primeros jeroglíficos, se pasa a un proceso de conceptualización, para finalmente sintetizar cada símbolo en un sonido. Es muy interesante ver la relación y similitud entre el sistema jeroglífico, el hierático, el hebreo antiguo y el fenicio; de este último es muy simple la relación con el griego.
CARACTERISTICAS DE LA ESCRITURA
1. Dimensión: la proporción de lo que representan los signos no se corresponde con la realidad. Ya que un animal pequeño era representado en la misma proporción que uno doblemente grande.

2. Disposición: El texto es continuo, sin ningún tipo de signo de puntuación, ni espacios separadores entre palabras. Al ser un sistema pictórico, era lógico que se intentase homogeneizar lo más posible el texto, por lo que se dividía en cuadrados de manera que los signos queden ordenados de la manera más estética posible, ahorrando así un espacio notable. Así es el conjunto lo que le da sentido al texto. Además algunos signos pueden aparecer indistintamente en posición horizontal o vertical, según convenga mejor para adaptarse a ese cuadrado imaginario.

3. Direccionalidad: la escritura jeroglífica egipcia puede escribirse en sentido horizontal o en vertical y en ambos casos puede estar orientada de derecha a izquierda o de izquierda a derecha indistintamente. En consecuencia podemos encontrar cuatro orientaciones distintas:
Para saber dónde comienza un texto, observaremos la dirección hacia dónde miran los signos, y esa dirección nos marcará el inicio del texto.
Así en el primer ejemplo, como los signos miran hacia la izquierda, tendremos que empezar a leer por la izquierda, mientras que en el segundo, el primer signo es el de la derecha, siendo el sentido de escritura en este caso de derecha a izquierda. Lo mismo sucede cuando el texto se dispone en columnas verticales: si los signos miran hacia la izquierda la primera columna que leeremos será la de la izquierda y si lo hacen hacia la derecha la de ese mismo lado. En el caso de columnas verticales siempre se empieza a leer por la parte superior.
El orden de los signos estaba también motivado por cuestiones religiosas y políticas: la frase “Amado por Horus, Toro Poderoso” normalmente se escribiría como “Horus Toro poderoso amado por”, la traducción secuencial de la palabra palacio es “rey casa de” y la de príncipe “rey hijo de”. Cuando se mezclaban dioses y reyes el tema se complicaba, pero por lo general se escribía antes el nombre del dios.
4. Pronunciación: la escritura jeroglífica es exclusivamente consonántica, no tiene vocales. Por ello, además de utilizar ciertas consonantes como si fueran vocales, los egiptólogos han adoptado un convencionalismo que consiste en incluir la vocal «e» entre el resto de las consonantes para poder leerlas.

Tipos de Signos
Existen tres tipos de signos: Fonogramas, Ideogramas y Determinantes.
Algunos signos sólo pueden pertenecer a una de estas categorías pero otros pueden funcionar como dos o incluso tres de ellas.
1. Fonogramas: Son signos jeroglíficos que representan un sonido o una serie de sonidos y no un significado. Siempre son consonantes, no hay vocales aunque sí consonantes débiles o semiconsonantes.
Pueden ser:
• Unilíteros: signos que representan una sola consonante.

• Bilíteros: equivalen a dos consonantes y son los más abundantes.

• Trilíteros: que tienen valor de tres letras.

• Cuatrilíteros: signos que representan un grupo de cuatro consonantes. Son muy escasos.

2. Ideogramas: Se trata de signos que no corresponden a un sonido sino a una palabra. Cuando el ideograma representa la imagen de su propio objeto se convierte en un pictograma (el sol está representado por un disco, el buey por una imagen de buey). Muchos fonogramas se convierten en ideogramas al colocarles un trazo vertical. La raya vertical indica que el signo no es fonético sino que debe interpretarse en su significado real como palabra.

3. Determinantes o determinativos: Se trata de signos sin valor fonético que se colocan normalmente al final de una palabra para indicar la clase semántica a la cual pertenece. Así al nombre de una persona seguía un determinativo que indicaba el género :



Hombre Mujer Niño

Al de un árbol el de árbol

Después de un concepto abstracto podemos encontrarnos el signo que lo determina

Para agua o acciones conectadas con ella.
Así, contamos con una larga lista de signos, algunos son los mismos que en ocasiones funcionan como fonogramas, en ciertos casos funcionan como determinantes de un término. Pueden aparecer o no, pero si aparecen es importante localizarlos ya que ni se transliteran ni se traducen.

En ocasiones son fundamentales para determinar el significado de la palabra, por ejemplo: la palabra escritura o escriba.

Los complementos fonéticos
En ocasiones, algunos signos bilíteros, trilíteros y cuatrilíteros están complementados por signos monolíteros. Estos signos reiteran fonemas ya incluidos en el signo junto al que van y no se transliteran (son los signos marcados por un asterisco):



Como consecuencia de la utilización de complementos fonéticos resulta que una misma palabra puede ser escrita de diferentes formas usando un número u otro de signos en función del gusto del escriba o, muchas veces, del espacio disponible:



Por ello, y como cuestión práctica señalaremos que, a la hora de utilizar los diccionarios de jeroglíficos egipcios, buscaremos las palabras no por los signos sino por la transliteración que es realmente lo que tenemos que comprobar que coincide, aunque los signos con los que ha sido escrito el vocablo sean diferentes a los recogidos en el diccionario. De ahí que es absolutamente fundamental realizar una correcta transliteración de los signos.
La anteposición honorífica
En ocasiones se invierte el orden de escritura de los signos. Suele suceder en el caso de mencionar divinidades que, por una cuestión de respeto y deferencia, nunca se colocan al final. Es muy frecuente encontrar esta anteposición honorífica en los cartuchos reales que contienen el nombre dado al faraón al subir al trono ya que está compuesto casi siempre con el nombre del dios Ra.

Aunque en realidad el orden en que aparecen r` + nfr + k3. Lo mismo sucede en el resto de los cartuchos con nombres reales:

La escritura Hierática
La escritura hierática permitía a los escribas del Antiguo Egipto escribir de forma rápida, simplificando los jeroglíficos cuando lo hacían en papiros, y estaba íntimamente relacionada con la escritura jeroglífica. Fue, durante amplios periodos, la escritura utilizada en textos administrativos y religiosos; su nombre fue usado por primera vez por Clemente de Alejandría en el siglo II.
La escritura jeroglífica no era la más adecuada para escribir con cálamo en papiros, y esto originó el desarrollo paralelo de la escritura hierática, más sencilla y estilizada, que fue empleada por los escribas en textos religiosos, científicos y literarios hasta finales de la antigua civilización egipcia.
Según Goedicke, el hierático se utilizó por primera vez durante el Periodo protodinástico de Egipto, al mismo tiempo que se desarrollaba la escritura jeroglífica (más formal), utilizada sobre todo en piedra.
Aunque los signos guardan evidentes similitudes, puede ser un error considerar el hierático como un derivado de la escritura jeroglífica. Los primeros textos escritos con tinta y pincel que conocemos no tienen ninguna indicación de que sus signos sean descendientes de los jeroglíficos. Los jeroglíficos tallados en piedra no aparecen hasta la primera dinastía, cuando el hierático ya era un práctica habitual. Los dos sistemas de escritura están relacionados en una evolución paralela, no en una única lineal. El hierático se utilizó durante todo el período faraónico, incluso en la época greco-romana de Egipto.

El libro de los muertos en Heriatico
El papiro con escritura hierática más antiguo conocido data de la época de Neferirkara-Kakai, de la dinastía V; se escribía con cálamo, una caña cortada a modo de pincel, y tinta negra, o roja donde se necesitara resaltar determinados asuntos. Se trazaban los textos, como la escritura jeroglífica, en líneas o columnas, pero a partir de la dinastía XII sólo aparecen en líneas y siempre de derecha a izquierda. Era un grafismo muy útil para utilizar en papiros y ostracas.
Desde el final de la dinastía XX hasta el principio de la dinastía XXVI, durante el Tercer Período Intermedio, surgió la escritura denominada “hierática anormal” que fue utilizada de los siglos IX a VII a. C., en la región de Tebas, donde algunas inscripciones en monumentos se realizaron en escritura hierática; pero se utilizó principalmente para textos legales, contratos de arrendamiento, cartas, y otros asuntos cotidianos.
Alrededor del año 660 a. C., en la época de Psamético I, el demótico (y más tarde el griego) sustituyó al hierático en la mayoría de los escritos seculares, pero el hierático siguió siendo utilizado por la clase sacerdotal durante varios siglos, hasta el siglo III. En el periodo de dominación romana se escribieron en hierático o demótico todas las obras de carácter funerario.
El papiro Edwin Smith, el tratado quirúrgico más antiguo conocido, fue escrito en hierático alrededor del 1600 a. C. El texto describe observaciones anatómicas y el examen, diagnóstico, tratamiento y pronóstico de cuarenta y ocho tipos de problemas médicos con todo detalle. Traducido en 1930, el documento pone de manifiesto la complejidad y la viabilidad de la medicina ancestral egipcia.
A lo largo de su historia, el hierático se utilizó para la escritura de documentos administrativos: cuentas, textos jurídicos, cartas, temas científicos: matemáticos o médicos, literarios, y textos religiosos. Durante el periodo greco-romano, cuando el demótico (y más tarde el griego) se convirtió en la escritura oficial, el hierático se limitaba a los textos religiosos.
En general, fue mucho más importante que los jeroglíficos en toda la historia de Egipto, ya que era la grafía utilizada en la vida cotidiana.
También era el primer sistema de escritura que se enseñaba a los estudiantes, ya que el conocimiento de los jeroglíficos se limita a una pequeña minoría que recibían una capacitación adicional.3 De hecho, a menudo es posible detectar errores en textos jeroglíficos que se produjeron debido a un mal entendimiento de un texto original hierático.
La mayoría de las veces, los textos hieráticos han sido escritos con tinta y un pincel de carrizo sobre papiros, madera, piedra, cerámica u ostraca. Se han encontrado miles de ostraca en Deir el-Medina, que revelan una imagen íntima de la vida cotidiana de los obreros egipcios. Además de en papiro, piedra, fragmentos de cerámica y madera, hay textos hieráticos en rollos de cuero, aunque pocos han sobrevivido.
También hay textos hieráticos escritos sobre tela, sobre todo en los lienzos utilizados en la momificación. Hay algunos inscritos en piedra, una variedad conocida como lapidario hierático, que son particularmente usuales en estelas de la dinastía XXII.
Durante los últimos años de la sexta dinastía a veces se escribió en hierático haciendo incisiones en tablillas de barro con un estilete, de forma similar a la escritura cuneiforme. Cerca de quinientas de estas tablillas han sido descubiertas en el palacio del gobernador de Ayn Asil (Balat), y un ejemplo único en la localidad de Ayn al-Gazzarin, ambos lugares en el oasis de Dakhla. En el momento en que se hicieron esas tablillas, Dakhla se encontraba lejos de los centros de producción de papiro. Son registros de inventarios, listas de nombres, cuentas y alrededor de cincuenta cartas. De las cartas, muchas son mensajes internos para distribuir en el palacio y el poblado, pero otras fueron enviadas desde otras aldeas del oasis para el gobernador.
Características
A diferencia de los jeroglíficos, el hierático siempre se escribía de derecha a izquierda. Al principio se escribía tanto en líneas como en columnas, pero a partir de la dinastía XII, concretamente desde el reinado del faraón Amenemhat III, la escritura horizontal se convirtió en el estándar. Esto puede haber sido tanto para evitar que la mano del escriba emborronase su propio trabajo, como para facilitar la consulta de un documento escrito en un rollo o para aumentar la velocidad de escritura.
El hierático se caracteriza por su naturaleza cursiva y el uso de ligaduras de un número de caracteres. También utiliza una forma mucho más normalizada de la ortografía que los jeroglíficos; los textos escritos con estos últimos a menudo tienen que tomar en cuenta datos extra-textuales, tales como los fines decorativos o religiosos que no estaban presentes en, por ejemplo, un recibo fiscal. Hay algunas características que son únicas del hierático, a pesar de que los egiptólogos han buscado formas equivalentes de jeroglíficos para su transcripción. Varios caracteres hieráticos tienen adiciones diacríticas a fin de que signos similares pueden ser distinguidos fácilmente, e incluso signos especialmente complicados pueden ser escritos con un solo trazo.

El papiro de Edwin Smith
El hierático está a menudo presente en dos formas diferentes durante el mismo periodo; una muy ligada, cursiva, utilizada para los documentos administrativos, y otra de tipo uncial usada para obras literarias, científicas y textos religiosos, que pueden ser, y a menudo lo son, muy diferentes entre sí. Las cartas, en particular, utilizan letra cursiva para las formas de escritura rápida, a menudo con un gran número de abreviaturas para frases formularias, algo similar a la taquigrafía.
Una forma especial de letra cursiva es la conocida como “hierático anormal”, que se utilizaba en la zona tebana desde la segunda mitad de la dinastía XX hasta el comienzo de la XXVI.8 Deriva de los documentos administrativos del Alto Egipto, y se utilizó principalmente para textos legales, arrendamientos de tierras, cartas y otros textos. Este tipo de escritura fue sustituido por el demótico, utilizado en el Bajo Egipto, durante la dinastía XVI, cuando se estableció como norma administrativa del Egipto unificado.
Escritura Demótica
El término demótico se refiere tanto a la escritura como al idioma egipcio que surgió en la última etapa del Antiguo Egipto. Para escribirlo se empleaba el alfabeto demótico. Deriva del hierático utilizado en el Delta del Nilo. El término fue utilizado por primera vez por el historiador griego Heródoto, para distinguirlo de la escritura hierática y jeroglífica.
Tras su introducción, el hierático se siguió utilizando por motivos religiosos, mientras que el demótico se usó con fines económicos y literarios. En contraste con el hierático, que solía escribirse en papiros u ostraca, el demótico a veces se grababa en piedra y madera.
Se comenzó a utilizar alrededor del 660 a. C. y se convirtió en la escritura dominante del Antiguo Egipto hacia el 600 a. C. A inicios del siglo IV fue reemplazado por el idioma griego en los textos oficiales; su último uso conocido fue en el año 452 de nuestra Era, grabado sobre los muros del templo dedicado a Isis, en File.
Por convención, la palabra “demótico” se suele escribir con mayúscula para distinguirla del griego demótico.
Demótico antiguo
El demótico antiguo se concibió en el Bajo Egipto durante la última época de la dinastía XXV, figurando en las estelas del Serapeum de Saqqara. Está generalmente datado entre 650 y 400 a. C., aunque la mayoría de los textos escritos en demótico antiguo se fechan en la dinastía XXVI y el periodo de dominación persa, la dinastía XXVII.
Después de la reunificación de Egipto bajo Psamético I, el demótico substituyó al hierático en el Alto Egipto, particularmente durante el reinado de Amasis cuando se convirtió en la escritura oficial administrativa y legal. Durante este periodo, el demótico fue utilizado solamente en los textos administrativos, legales y comerciales, mientras que el jeroglífico y el hierático fueron reservados para textos ceremoniales.
Demótico medio (ptolemaico)
El demótico medio (c. 400 a 30 a. C.) es la etapa de la escritura usada durante el período ptolemaico. A partir del siglo IV a. C., el empleo del demótico crece, como se puede ver por el incremento del uso en textos literarios y religiosos. Hacia el final de III siglo a. C., el idioma griego era ya más importante, pues era la lengua administrativa del país. Los contratos en demótico perdieron la mayor parte de su fuerza legal a menos que hubiera una anotación en griego colocada por las autoridades.
Demótico tardío (romano)
Al principio de la época romana de Egipto, el demótico se fue usando progresivamente menos en la vida pública, en beneficio del griego.
Hay, sin embargo, varios textos literarios escritos en demótico tardío (desde aproximadamente 30 a. C. hasta el 452), especialmente en los siglos I y II, aunque la cantidad de textos en demótico disminuyó rápidamente hacia el final del siglo II. Después, el demótico solamente se empleó en algunos ostraca, anotaciones a textos griegos, etiquetas en momias y grafitis. La última inscripción demótica se fecha el 11 de diciembre del año 452 y consiste en un grafiti realizado en los muros del templo de Isis, en File.
La lengua demótica
La lengua demótica es una variedad de la lengua egipcia, la última cronológicamente, y comparte mucho con la lengua copta posterior. En las fases anteriores del demótico, tal como los textos escritos en la antigua escritura demótica, representó probablemente el idioma hablado de la época. Pero, como fue utilizada cada vez más solamente con propósitos literarios y religiosos, la lengua escrita divergió cada vez más de la forma hablada, dando a los últimos textos demóticos un carácter artificial, similar al uso del egipcio medio clásico durante el período ptolemaico.
LA ESCRITURA EN COPTO
Se origina definitivamente en el siglo III d.C. Se escribe de izquierda a derecha y sigue en uso entre los cristianos egipcios de rito copto.

El Alfabeto Copto es un alfabeto usado para escribir el idioma copto. Está basado en el alfabeto griego, pero contiene algunas letras adicionales para escribir sonidos que no estaban en el idioma griego. Estas letras se derivan del demótico, una escritura usada en el antiguo Egipto (junto con el jeroglífico y el hierático).
El alfabeto copto se extendió en Egipto durante el siglo IV. Y todavía se usa entre los miembros de la iglesia copta, para la escritura de textos litúrgicos. Todos los códices gnósticos encontrados en Nag Hammadi (Manuscritos de Nag Hammadi) estaban escritos en copto
El alfabeto copto se puede considerar bicameral: cada letra posee una mayúscula y una minúscula. De hecho, en ciertos estilos particularmente adornados, las mayúsculas no son más que minúsculas de gran formato y no precisan un aprendizaje separado. No es nada comparable en el caso del griego actual, en el que la minúscula de Ν es ν, por ejemplo. La letra ḫai es probablemente la única cuyas dos variantes son diferentes independientemente del estilo: Ϧ en mayúscula, ϧ en minúscula.
El alfabeto copto tiene una larga historia, que se remonta al periodo Helenístico de Egipto, cuando se usaba el idioma griego en documentos oficiales, y el alfabeto griego para transcribir los textos demóticos, intentando recoger la pronunciación demótica. Durante los dos primeros siglos de la Era Cristiana, hubo una serie de textos que se escribieron en lo que los estudiosos denominan “copto antiguo”: textos en idioma egipcio, escritos con caracteres del alfabeto griego. Algunas letras, no obstante, fueron tomadas del demótico, para representar sonidos específicos coptos.
Con el avance del cristianismo en egipto, se perdió el conocimiento de la escritura jeroglífica, hacia el siglo IV, tal y como sucedió poco después con el demótico, surgiendo un sistema de escritura asociado con la iglesia cristiana. Hacia el siglo IV se estandarizó el alfabeto copto, especialmente para el dialecto Sahídico. Cabe mencionar que hay algunas diferencias entre los alfabetos coptos de los diversos dialectos.
El antiguo alfabeto nubio, utilizado para escribir el antiguo idioma nubio (no relacionado con el idioma copto) se escribe principalmente con el alfabeto griego uncial, pero tomó letras coptas y meroíticas de origen demótico. Erróneamente se cree, con frecuencia, que el nubio antiguo utilizaba el alfabeto cópto.