El pelo en Egipto (Pelucas, tocados y complementos)

COSTUMBRES, SOCIEDAD

EL PELO NATURAL: COLOR, CALIDAD Y APARIENCIA

Egipto es un país africano, por lo tanto debemos pensar que sus habitantes tendrían en su mayoría cabello oscuro y rizado como correspondería étnicamente a las razas mediterráneas. El pelo de los egipcios se iría haciendo más rizado cuanto más al sur, en la zona de Nubia, donde ya sería el tipo de cabello fuertemente rizado de la raza negra.

Por lo tanto, cabe suponer que los habitantes de Egipto tendrían, en su mayoría, cabellos negros o al menos bastante oscuros. Y también que la calidad de su pelo era buena, ya que el cabello en las razas mediterráneas suele ser abundante y fuerte.

No obstante, una vez más, la climatología de Egipto, con su calor sofocante, condiciona casi todos los aspectos de esta civilización. Y el estilo de peinado no podía ser menos. Los egipcios normalmente llevaban el cabello corto, o incluso rasurado. Si acaso las mujeres podían llevar una melena corta y cuadrada, pero los hombres solían cortar sus cabellos muy cortos, casi al estilo actual. Esto tiene toda la lógica del mundo en lo referente a las clases trabajadoras. El pelo corto o rasurado era una buena manera de hacer frente al calor y a los parásitos. Por este mismo motivo también se depilaban todo el vello corporal.

El cabello y el cuero cabelludo era motivo de constantes atenciones. Unas veces se trataba de combatir las canas, otras veces la calvicie, otras tratar de hacer que el pelo creciera de nuevo, e incluso les preocupaba que las cejas se les volvieran grises. En el Papiro Ebers encontramos recetas para ¿transformar a un viejo en joven¿ (esto sería un tinte) así como otra destinada a mujeres y que sirve para ¿hacer que a una rival se le caiga el pelo¿. Esta receta se compondría de hojas de loto quemadas y sumergidas en aceite que habría que aplicar en la cabeza de la mujer odiada.

La receta propuesta por los egipcios para hacer crecer el pelo de alguien calvo sería: grasa de león, grasa de hipopótamo, grasa de cocodrilo, grasa de gato, grasa de serpiente y grasa de ibis, todas ellas mezcladas y puestas en la cabeza. No sabemos si esto era efectivo, aunque el hecho de que la alopecia siga atormentando a la humanidad, nos hace dudar de su eficacia..

Las referencias al cabello también tienen su importancia en la mitología. La diosa Isis, al enterarse del asesinato de su marido, lo primero que hace es cortarse un mechón de su cabello antes de emprender su búsqueda del cuerpo. Igualmente cuando llega a Biblos, enseña a las damas de aquella corte a trenzar sus cabellos.

EL PELO EN LOS RITOS FUNERARIOS

En los ritos funerarios también parece que el cabello tenía su papel. Hombres y mujeres aparecían con el pelo en desorden, y las mujeres plañideras se tiraban del pelo entre lamentos, y se tiraban ceniza sobre ellos. Por otra parte, en muchos enterramientos han aparecido pequeñas trenzas o bucles de pelo humano cuidadosamente guardados en cajitas. No sabemos muy bien si estos eran postizos o extensiones y formaban parte del ajuar funerario, como el caso de las pelucas completas, o era simplemente una cuestión piadosa basada en el cariño de alguien por el fallecido o viceversa.

La realeza contaba con peluqueros y barberos que cuidaban tanto de su pelo natural como de las pelucas. Tanto mujeres como hombres se ponían a diario en manos de los peluqueros, barberos, manicuristas, etc., al menos esto es lo que nos quieren indicar las representaciones oficiales. Solo en el caso de la familia amárnica tenemos la seguridad absoluta de que llevaban el cráneo rasurado. Hay gran cantidad de representaciones en las que aparecen tanto la pareja real, como sus princesitas luciendo sus alargadas cabezas afeitadas.

Pero en la vida real, las clases trabajadoras se conformaban con ir al barbero/peluquero de vez en cuando para que les rasurase el cráneo. Para ello, hacían cola al aire libre y esperaban su turno echando un sueñecito a la sombra.

Ahora bien, casi podemos decir que se sabía la posición social de un personaje por la longitud de sus cabellos. Cuanto más adinerado era el personaje, más largo tenía el cabello. Un hombre o mujer de cabellos largos no podría estar trabajando en el campo a pleno sol, y si lo hacía, el aspecto de sus cabellos sería de suciedad y desaliño. Así, sólo quienes tenían sirvientes para cuidarles y trenzarles el pelo, podían permitirse dejarlo crecer. Aunque, a partir de las representaciones, es muy difícil determinar si el pelo era natural, o se trataba de peluca. Por supuesto, en los elaboradísimos peinados que vemos en los banquetes, o en las decoraciones de las tumbas, no nos cabe ninguna duda de que son pelucas. La duda aparece cuando el peinado es ¿posible¿, es decir, no es tan sofisticado, y sería por lo tanto factible que fuera de pelo natural.

ESTILOS DE PEINADO EN PELO NATURAL

Como ya hemos dicho, resulta muy difícil saber si los peinados que aparecen en las imágenes representadas son de pelo natural. Sólo en las escenas de vida cotidiana y de trabajadores, podemos estar seguros de que se trata de pelo natural. En las escenas ¿oficiales¿ o rituales siempre aparecen representados con pelucas, incluso los sirvientes.

También resulta algo pretencioso llamar peinados a lo que simplemente es un cabello corto, o un cráneo rasurado, ya que es así como aparecen los adultos en estas escenas. Baste para ello ver a los carniceros, o cerveceros, o joyeros. Es decir, los artesanos aparecen frecuentemente rasurados o con cabello muy corto.

En el caso de las mujeres, el hecho de que aparezcan con frecuencia con una melenita corta y cuadrada nos hace pensar que el estilo predominante entre ellas era este, y que efectivamente era su pelo natural, ya que no parece probable que usaran peluca para los extenuantes trabajos que realizaban.

En el caso de los niños, sí que tenemos seguridad absoluta de que les afeitaban la cabeza totalmente con el fin de evitar los molestos piojos y liendres. Los niños de la nobleza también solían ir rasurados, a excepción de unos cuantos mechones, por lo que vemos en las representaciones. Aunque esto debía ser incómodo, y creemos que era una manera de representarlos para ¿embellecerlos¿ de alguna manera, ya que este tipo de arreglo capilar no parece práctico en la vida cotidiana, y menos para niños. Las jovencísimas sirvientas nubias también llevaban estos mechones, aunque solían trenzarlos.

Los niños de la realeza podían llevar el pelo corto, o llevarlo rasurado, pero manteniendo un mechón en lo alto de la cabeza que dejaban crecer y que trenzaban en un mechón lateral que denominamos mechón de juventud, puesto que al alcanzar la pubertad, lo cortaban. En las representaciones, este mechón aparece azul, como imitando el pelo de los dioses.

>
Otro tipo de peinado que suponemos de pelo natural era el que utilizaban las bailarinas. Estas muchachas llevaban el pelo largo y lo utilizaban para acompañar los movimientos de sus danzas. Por supuesto no podrían utilizar pelucas para bailar sin que se les cayeran durante sus evoluciones. Hay representaciones en las que estas mujeres aparecen con el pelo suelto, o apenas sujeto por unas cintas.

Hay también representaciones en las que aparecen con el pelo corto, pero con un largo mechón en lo alto de la coronilla, el cual trenzaban con un disco o una bola de terracota que ponían en el extremo de la trenza. Esto suponemos que les servía para dar peso a la trenza y poderla hacer oscilar al ritmo de la música y configurar así algo equivalente a una coreografía.

ESTILOS DE PEINADO

Los sacerdotes, por su parte, aparecen representados de diferentes formas. Los sacerdotes de menor grado, como por ejemplo los lectores o los wab (puros) iban casi siempre totalmente afeitados.
Pero encontramos otros sacerdotes, como puedan ser el sem o el Iunmutef que suelen aparecer con peluca corta y redonda de la que denominamos ¿nubia¿. Particularmente, en el caso de los Iunmutef suelen estar representados con peluca corta y trenza lateral, como los niños. Este tipo de peinado era también el de los sacerdotes del clero del dios Ptah en Menfis, y siempre era peluca.

Ya hemos dicho que tenían un estilo de peinado para cada etapa de la vida. El curioso peinado con el que representan a las mujeres que están de parto nos confirma este hecho. Al parecer mientras duraba el trabajo del parto la mujer llevaba un moño despeinado e informal en lo alto de la cabeza, y sólo cuando el niño estaba dispuesto a ver la luz, ella soltaba sus cabellos, como vemos en las representaciones y en el jeroglífico.

Al parecer, recogiendo su pelo conjuraba a los espíritus malignos, y una vez estaban ya conjurados, ella soltaba el pelo como dando permiso al niño para nacer sin peligro. Pero este peinado igualmente era el utilizado para amamantar al bebé. Quizás cumpliera las mismas funciones mágico-religiosas de protección a la madre y al bebé. Pero en mi opinión podría tratarse de una idealización de la tendencia natural que tendría una mujer de recogerse el pelo en lo alto de la cabeza con horquillas, con el fin de paliar el calor y de evitar que cayeran cabellos al bebé que amamanta. Poniéndolo en lenguaje actual, parece lógico que una mujer de pelo largo que va a dar el pecho a un bebé, se lo recoja con una pinza en lo alto de la cabeza para mayor comodidad de ambos. Lo cierto es que siempre que aparece una escena de lactancia, la madre está representada con una especie de moño nada simétrico y bastante informal. Además de estar siempre sentada bajo una pérgola de clemátides, planta que al parecer tenía mucho que ver con la sexualidad y sus consecuencias, en este caso la maternidad. En la iconografía de imágenes de lactancia, casi siempre aparece igualmente un espejo y una sirvienta nubia, con los típicos mechones en su cráneo rasurado.

En cuanto a los extranjeros que visitaban o vivían en el Valle del Nilo, sólo los mencionaremos para contrastar las grandes diferencias que presentaban en el estilo de peinado. Los asirios, asiáticos, los pueblos del mar y los nubios siempre aparecían representados con sus estilos autóctonos de peinado. Y al parecer ninguno de esos pueblos tenía por costumbre el uso de pelucas.

LAS PELUCAS

Desde épocas muy antiguas aparece el uso de la peluca en Egipto. Para ilustrar esta afirmación debemos remontarnos a las figurillas votivas de fertilidad que ya aparecían con una enorme cabellera de terracota en la que había practicados unos agujeros que servían para insertar ramitas y fibras vegetales a modo de cabellera vegetal.

También en épocas posteriores se siguieron fabricando unas figurillas votivas de fertilidad en forma de pala de madera, cuyas espesísimas pelucas estaban hechas de cuerdas.

Ya hemos dicho que los egipcios se rasuraban por higiene, pero para mantener la estética hacían uso de pelucas en sustitución del propio cabello. Tanto el faraón, como los dioses, o los personajes de la realeza lucían diferentes pelucas dependiendo del rito representado, por tanto debemos pensar que existía cierta simbología en el estilo de la peluca, puesto que los egipcios hacían pocas cosas por que sí, sino que cada cosa obedecía a algo.

Vamos a centrarnos primero en las técnicas de fabricación. Las pelucas egipcias estaban hechas mayoritariamente de cabello humano. No parecen ciertas las afirmaciones de que fabricaban pelucas ¿baratas¿ con fibras de palma, o con lana, al menos para la parte ¿visible¿ de la peluca. Si que pudieron haber servido de relleno o de base. Lucas y Harris afirman en su libro sobre materiales en el Antiguo Egipto haber analizado microscópicamente 14 de las 15 pelucas que hay en el Museo Egipcio de El Cairo, y el resultado fue común: todas ellas estaban fabricadas con pelo humano castaño o castaño oscuro, se habían teñido de negro y habían sido impregnadas con cera de abejas. Por el contrario, ningún ejemplar de peluca de fibras de palma o de lana ha llegado a nuestros días. Parece, pues, lógico poner en duda su existencia.

Las pelucas, como tantas cosas, fueron idealizadas por los artistas en su afán de simetría, ya que los pocos ejemplares que han llegado a nuestros días no son tan nítidas ni elegantes como aparecen en las representaciones. Además de estar muy manchadas por la grasa de los conos.

La confección de una peluca seguía un esquema simple: El pelo natural, en mechones sueltos, retorcido o en trencitas se entrelazaba muy tirante entre las aberturas de un soporte almohadillado que podía ser de fibras vegetales. Para darle consistencia y fijar el cabello al soporte sumergían (sólo el soporte y la raíz de la peluca) en un líquido compuesto por resina y cera de abejas. La resina endurecida haría las veces de adhesivo y mantendría los mechones en su lugar. La cera le daría cierta flexibilidad y no se derretiría hasta los 60º por lo tanto la peluca quedaría en su sitio incluso en los días de más calor. Entonces, ya con la base fijada se podría proceder al peinado de la peluca. Se calcula que una peluca constaba aproximadamente de unos 120.000 cabellos como mínimo.

La famosa peluca rubia rizada del Museo Británico está hecha sobre un entramado de trencitas (unas trescientas, de 400 cabellos cada una) que deja aberturas romboidales por las que se pasan los mechones rizados de la coronilla, que forman una cascada de bucles en lo alto de la cabeza.

Las damas acaudaladas tenían sirvientas que cuidaban sus pelucas, y las repeinaban, mientras que en la clase baja, se arreglaban unas a otras, ya que no se puede trenzar el cabello de la nuca una misma. Las pelucas eran fabricadas por los barberos o por mujeres.

PELUCAS DE MELENA CUADRADA Y TRIPARTITA

Las pelucas femeninas que aparecen más frecuentemente en las representaciones del Reino Antiguo son las cortas cuadradas y las largas tripartitas. Las primeras son las típicas pelucas de melena corta cuadrada como la que luce la princesa Nofret en la estatua en la que está con su marido. Estas pelucas tenían raya en medio y el cabello muy abundante caía a los lados hasta el mentón más o menos sin llegar a los hombros. Cubría las orejas, aunque al parecer iban superpuestas, y no les importaba nada que el propio cabello apareciera por la frente. Normalmente, llevaban una diadema o cinta rodeando la frente.

Los hombres en el Reino Antiguo solían llevar su pelo natural muy corto o afeitado, aunque podían utilizar alguna peluca corta para actos específicos. En las representaciones parietales casi todos los obreros o campesinos aparecen rasurados.

Y no debemos dejar de mencionar a la más exótica de las reinas del REINO ANTIGUO. Nos estamos refiriendo a Meresanj III, la cual no sabemos si utilizaba peluca de pelo muy corto, o realmente instauró la moda de cortarse el pelo natural a lo chico en el Reino Antiguo. Pero lo que llama poderosamente la atención es el color rubio del pelo (o peluca) en aquella época de costumbres tan sobrias.

Las pelucas durante el reino medio.- Durante el Reino Medio las pelucas cortas cuadradas quedaron para las clases trabajadoras, mientras que las de pelo muy corto, casi como un casco, y las de pelo largo llamadas tripartitas fueron las más comunes.

Las pelucas tripartitas consistían en una melena dividida en tres partes, dos mechones a los lados que caían sobre el pecho, y otro mechón mas grueso que caería por la espalda. Suponemos que esta disposición del pelo era una idealización más, ya que al menor movimiento las tres particiones se mezclarían y quedaría el pelo desordenado. Aunque también podían estar los cabellos impregnados de algo que les diera consistencia y les impidiera moverse de su sitio. Normalmente, estas pelucas no eran de trenzas sino de mechones gruesos y lisos, dejaban ver las orejas y también estaban peinadas con raya en medio.

LAS PELUCAS COMPLEJAS

Como casi todo en el Antiguo Egipto, las pelucas llegaron a su momento de mayor sofisticación en el Imperio Nuevo, con intrincados trenzados, y diferentes capas de pelo. Cada mechón acababa en un tirabuzón, o llevaba algún adorno.

Pero no sólo se utilizaba la técnica de la trenza sino también un torsionado del cabello formando mechones gruesos, que impregnaban en cera o grasa para mantenerlos torsionados y en su sitio. Quizás deberíamos considerar a los egipcios como los inventores de las rastras que tan de moda están hoy en día.

Estas pelucas complejas podían ser de pelo muy largo y abundante, pero también más cortas, solo hasta tocar los hombros, con aspecto más bien redondo y diferentes capas de pelo cortado y dispuesto en diagonal, logrando efectos sorprendentes.

Otro tipo de peluca muy utilizada por los hombres fueron las llamadas nubias. Estas pelucas eran cortas, redondas, pegadas a la cabeza casi como un casco. Este tipo de peluca, aunque preferida por los hombres, también fue muy utilizada por algunas mujeres con cargos de importancia o de carácter autoritario, como pudieron ser Hatshepsut, Tiyi o Karomama.

Por supuesto siguieron utilizándose las pelucas largas tripartitas, aunque ahora aparecían con trenzados y adornos en los extremos de los mechones o trenzas, y se pusieron de moda las llamadas pelucas Hathoricas, o de caracol. Esto consitía en arrollar el cabello de la peluca a un disco de material rígido formando dos caracoles sobre el pecho, casi con el aspecto de que llevaban los rulos puestos. Esto imitaba la iconografía tradicional de la diosa Hathor y fue muy popular entre las reinas de la Din XVIII. Aunque, una vez más ponemos en duda que estos discos se sujetaran a menos que estuvieran pegados o entrelazados con el pelo.

Según fue avanzando el tiempo la moda se liberalizó, y se adoptaron pelucas más largas y de aspecto más libre y salvaje, quizás debido a influencias extranjeras. Esta libertad adquirida en la realidad quedaba igualmente idealizada en las representaciones, donde aparecían las ondas perfectamente paralelas, aunque todos sepamos que esto no puede mantenerse así, a menos que estuvieran rígidas por algún producto que hiciera las veces de nuestras lacas. Y definitivamente, las melenitas cuadradas quedaron solo para las clases trabajadoras.

Las pelucas eran habitualmente de pelo oscuro, pero tampoco tenían empacho en teñirlas de colores, y así hemos visto pelucas azules, rubias y blancas. Para conseguir el azul utilizaban el índigo (indigofera tinctoria), y para los tonos rojizos la henna.

Las azules suelen ser las nubias que usaban los soldados y oficiales de élite. El color azul trataría de aproximarse al color del jeperesh o corona de guerra del faraon, y además al color de pelo de los dioses, quienes tenían el pelo de lapislazuli, y frecuentemente se los representaba con el pelo azul.

Y los demás colores formarían parte de la fantasía, como vimos en el caso de la reina Meresanj, si bien en el caso de pelucas blancas podrían estar queriendo indicar de la edad de los personajes representados.

En cuanto a los dioses de figura antropomorfa podemos decir que seguían un poco las modas de los mortales, aunque generalmente tanto dioses como diosas aparecen con peluca tripartita antigua, es decir sin trenzar, de pelo liso y azul, imitando el lapislazuli. No obstante en el caso de dioses niños siempre están representados con el mechon lateral de juventud, como es el caso de Ihy, Nefertum, Jonsu o Harpócrates.

Cuando los infantes de la realeza aparecían con peluca, esta era de tipo nubio corta y con el clásico mechón de juventud.

ADORNOS DE PELO

La diadema más antigua de la que tenemos referencia pertenecía a una princesa cuya tumba fue descubierta en Abydos. Consistía en una serie de cuentas de turquesa y malaquita con intervalos de anillitos de oro. Y una sección de cuentas de oro formaban el cierre trasero. Indiscutiblemente se trata de una diadema ya que fue encontrada en su lugar, es decir sobre la cabeza de la difunta. Esta diadema aún mantenía un fragmento de velo que cubría la cara. La datación de esta pieza se remonta al 3200 a.C., la época del predinástico que denominamos Nagada II.

Aproximadamente un milenio más tarde, ya en el Reino Medio aparecen nuevos ejemplares de diademas, que ponen de manifiesto el refinamiento alcanzado por la orfebrería en esta época. Los descubrimientos que nos han aportado mayor información en este campo fueron los de Lisht, de Dashur y de Lahun.

En primer lugar citaremos la sutil diadema de la dama Senebtisy, cuyo enterramiento descubrió Herbert Winlock en Lisht al lado de la pirámide de Amenemhat I, fundador de la Din XII. Se trata de una diadema calada formada por hilos de oro torsionados y formando un intrincado dibujo. Sobre la frente lleva un corazón invertido. Un total de 98 rosetas de oro adornan los mechones de su peluca.

Pero esta diadema no sería más que la versión plebeya de las exquisitas diademas que poseía la princesa Khnumit, hija de Amenemhat II. El tesoro fue descubierto en 1895 por De Morgan en Dahshur, cerca de la pirámide de su padre. Esta princesa fue enterrada con dos diademas, una de ellas más formal, y la otra una verdadera fantasía.

La diadema formal está compuesta de ocho grupos de adornos. Cada uno de estos grupos consiste en una roseta de oro y lapislázuli, con los pétalos de turquesa incrustada alrededor de un disco de cornalina. A los lados de las rosetas aparecen los Lotos del Alto Egipto fabricados en los mismos materiales. Para separar cada grupo aparece una de estas rosetas con un loto vertical. El elemento central de la diadema es un buitre de lámina de oro con las alas extendidas. Este buitre (seguramente una alusión a Nejbet o a Mut) presenta con gran detalle el plumaje del ave, y se cree que sus ojos tenían incrustaciones de obsidiana.

La otra diadema no por muy conocida deja de sorprender. Se trata de una diadema también calada, pero aún más sutil que la anterior. La forman seis elementos en forma de cruz de Malta, que consta de un disco central de cornalina rodeado por cuatro flores de papiro abiertas con incrustaciones de turquesa. De estos seis elementos parten alambres de oro, diez en total, en grupos de tres, cuatro y tres, que sostienen infinidad de pequeñas flores silvestres de cinco pétalos, y pequeños capullos de papiro.

Otra afortunada poseedora de preciosa diadema y adornos fue la princesa Sithathoriunet, de la época de Amenemhat III, Din XII, que fue enterrada al lado de la pirámide de Sesostris II en Lahun. El enterramiento fue descubierto por W.M.F. Petrie, aunque quien realmente lo sacó a la luz fue Guy Brunton. Esta diadema consistía en una simple banda rígida de oro con quince rosetas con incrustaciones. En la frente tiene un ureus desmontable con cabeza de lapislázuli. A los lados lleva unas tiras de oro que salen de debajo de una de las rosetas, y en la parte de atrás, se invierte este adorno, y se redondean las puntas para dar el aspecto de una doble pluma. Aunque los cilindros para el pelo los veremos después, la imagen de esta diadema nos muestra igualmente la técnica de adornar los mechones o rastas con cilindros de oro, cuyo peso total podía llegar a un kilo. El original de esta diadema esta en el Museo Egipcio de El Cairo.

Tenemos otra diadema que los estudiosos consideran de estilo hicso, o bien egipcia, aunque con influencias asiáticas. Se trata de una diadema rígida de electrum, con orificios en los extremos para los cordones que servían para atarla. En la banda de electrum hay unas curiosas rosetas de pétalos puntiagudos, casi como pinchos. Entre estas rosetas hay cuatro cabezas de gacela, dos a cada lado, y en el centro una cabeza de ciervo en tamaño algo mayor. Este ciervo tiene una cornamenta curiosamente espinosa. La fecha de datación de esta pieza como del II Periodo Intermedio no está contrastada.

Aunque no solo las mujeres llevaban diademas, sino que su uso era generalizado. Como muestra todos recordamos la famosa diadema de Tutankhamon, fabricada del modo tradicional de banda rígida y rosetas, con ureus desmontable. Igualmente igual que todos hemos visto faraones, sacerdotes y nobles utilizando estos adornos sobre sus pelucas.

En el llamado ¿tesoro de las tres princesas¿ aparecieron igualmente espectaculares diademas y adornos para el pelo. Estas tres princesas eran tres jóvenes sirias que formaban parte del harén de Tutmosis III. Una de estas diademas es la tradicional banda de oro con rosetas y ureus desmontable en la frente, si bien en este tesoro apareció uno de los elementos ornamentales para el cabello más sorprendentes del Antiguo Egipto.

Se trata de algo que podríamos llamar ¿cubrepeluca¿. Consiste en una plataforma de oro en lo alto de la cabeza de la cual cuelgan unas cuarenta tiras de rosetas de oro incrustadas con piedras semipreciosas de diferentes colores. Originalmente, tuvo 850 rosetas y debió llevar una fila de colgantes en la frente que han desaparecido. Estas rosetas son menores en la parte alta y mayores en los extremos. Cada tira termina en medias lunas. Estas tiras eran articuladas, y no rígidas. Cubren una peluca morena de pelo ondulado terminado en rastas o tirabuzones en las puntas, que asoman bajo las tiras de oro.

Ahora bien, las cintas, más o menos decoradas fueron sin duda el elemento más utilizado tanto para adornar, como para mantener la melena en su sitio sin que les cayera a la cara. Las cintas se usaban tanto sobre las pelucas, como sobre el pelo natural. Estas cintas iban atadas detrás y a veces caían por la espalda y podían ir pintadas, o teñidas, o bien llevar rosetas cosidas. Las rosetas podían ser incluso de metales nobles. En el caso de dioses y diosas, las cintas son el elemento predominante sobre sus tradicionales pelucas tripartitas. Las cintas de los dioses suelen ser blancas y sin más adorno que el nudo trasero.

Las guirnaldas de flores también eran muy usadas para adornar el cabello. Si bien este tipo de adorno era perecedero y por lo tanto muy puntual. Creemos que los egipcios gustaban mucho de tejer guirnaldas con flores y tallos, tanto para las mesas de ofrendas como para adornarse ellos mismos.

Es muy frecuente ver a las tebanas en los banquetes funerarios con guirnaldas de hojas y flores, y con una gran flor de loto cayendo sobre su frente. El perfume que emanaría esta flor debía resultar muy agradable. A veces no eran guirnaldas de flores verdaderas, sino cintas con las hojas y las flores pintadas.

Luego tenemos los elementos pequeños como son los los pasadores, los cilindros, las rosetas o plaquitas y las bolitas de terracota.

Los pasadores también fueron muy populares, y se utilizaron fundamentalmente para sujetar los mechones de juventud, y las trenzas (quizás naturales). En las representaciones no queda claro cómo se sujetaban, pero quizás los ataran por detrás con algún cordel o hilo de metal.

Los discos utilizados por las bailarinas, y los que se ponían en los mechones delanteros de las pelucas hathóricas estaban hechos de terracota o metal, suponemos que hueco. En el caso de las bailarinas los llevaban entrelazados con su cabello. Pero en el caso de las pelucas hathoricas ya mencioné que sería muy difícil mantenerlos en su sitio de la manera que los vemos en las representaciones

En cuanto a los cilindros o anillos de pelo podían estar fabricados de diversos materiales desde la simple terracota al oro, material que estaría reservado sólo para la realeza y las clases altas, pasando por la pasta de vidrio, la turquesa, la cornalina, etc. Hemos visto antes la fastuosa peluca de la princesa Sithathoriunet con infinidad de estos cilindros de oro, como correspondía a una princesa.

Con las rosetas sucedía lo mismo, dependiendo del rango social del personaje (generalmente mujer) que las utilizase. Desde la terracota al oro, han aparecido multitud de estos adornos en muchos enterramientos. Tenían un anillo por la parte trasera para poder pasar el mechón o trenza.

En Nubia las mujeres solían trenzar su pelo natural y sujetar cada trencita con anillos o bolitas de barro pintado. Esto se sigue haciendo en muchos lugares de África.

Una mención especial merecen los amuletos que también tenían cabida entre los adornos del pelo. Entre ellos estuvieron muy de moda los pájaros con las alas apuntando hacia el suelo. En el enterramiento de Khnumet aparecieron 24 de estos pájaros, de factura bastante rudimentaria y que sin duda eran amuletos. Contaban con un aro posterior que serviría para meter los mechones o trenzarlos con ellos.
Si bien los más populares eran los que tenían forma de pequeño pez. Los peces eran un elemento que serviría de protección para no morir ahogado. Solían ponerlos al final de alguna de las trenzas. Una vez más los que usaban las mujeres de la realeza eran de oro.

LOS TOCADOS – GORROS

Genéricamente, denominaremos gorros a las prendas sin ningún tipo de borde o ala. La prenda a la que nos estamos refiriendo sería la que cubre la mayor parte de la cabeza, y no a la que cubre sólo la parte trasera o de la coronilla, como puedan ser los solideos usados por los hebreos o los sacerdotes cristianos. Más bien estaríamos hablando de un gorro parecido a lo que se lleva para el frío.

Muy pocos ejemplos de estos gorros han llegado a nuestros días, en parte porque no queda totalmente claro que sean gorros y no se los consideraba tales. Por ejemplo, entre las cosas de Tut se encontraron algunos objetos catalogados como gorros aunque resulta incierto si lo eran o no. También se encontró un solideo de cuentas que apareció en una caja con la inscripción especialmente fabricado para la cabeza del rey¿. Hay una intrigante descripción de Carter acerca de este solideo.

¿Debajo del paño de cabeza real había sucesivas capas de vendas cubriendo un solideo de lino real, que se ajustaba perfectamente al cráneo rasurado del rey, y estaba bordado con un elaborado dibujo de ureos en diminutas cuentas de oro y fayenza. El gorro se mantenía en su lugar gracias a una banda de oro a la altura de las sienes….Cada ureus del dibujo muestra en su centro el cartucho de Aton. La tela del gorro desgraciadamente estaba muy carbonizada y deteriorada, pero el diseño de cuentas no había sufrido tanto y estaba prácticamente perfecto, ya que estaba adherido al cráneo del rey¿.

Es decir, además de que han llegado a nosotros muy pocos ejemplos de estos gorros, no siempre se los reconoció como tales, y especialmente los de pedrerías han sido frecuentemente catalogados como ¿Bolsas de Cuentas¿. Por lo tanto los únicos que han llegado a nosotros son los de la realeza, y esto nos ilustra poco sobre el uso o fabricación de los gorros para la clase trabajadora.

Siempre se encuentran dificultades para saber si un determinado personaje lleva o no gorro, o si lleva peluca o es su verdadero cabello, ya que los dibujos son muy lineales y esquemáticos. Los gorros en particular se ajustan tanto al cráneo que solo si asoma algún mechón de pelo podemos asegurar que es gorro y no el cráneo rasurado.

Según algunas representaciones cabría deducir que el uso de gorros estaba muy extendido entre las clases bajas, y que lo utilizaban para proteger del sol su cráneo rasurado.

LOS TOCADOS – PAÑOS DE CABEZA

Por paño de cabeza conocemos la prenda consistente en un trozo de tela que cubría parcial o totalmente la cabeza. En general estaban confeccionados con un simple trozo de tela, con los bordes redondeados, pero no cosido en ninguna forma específica.

EN 1909 Davies presentó tres de estos paños al MMNY procedentes de una tumba del Valle de los Reyes. Dichos paños se hallaron fuera de una tumba, que entonces se sospechaba que pudiera ser la de Tutankhamon. Dos de ellos eran blancos y el otro estaba teñido de azul y era de tejido más grueso. Según Winlock el azul sería para ser usado sobre alguna peluca. Más tarde Carter los calificó de delantales.

De estos paños de cabeza había diversos tipos. Los más largos, incluso plisados, o rayados usados por la realeza, otros más ajustados y pequeños usados por los trabajadores, y luego la simple pieza cuadrada atada con algún cordón, usada por personas que trabajaban en lugares sucios o polvorientos (se les llamaba el paño de los aventadores).

Si exceptuamos los elementos de uso ritual, podemos decir que no existían tocados, o gorros propiamente dichos entre los egipcios, sino que simplemente quien necesitaba cubrirse la cabeza para evitar calor o suciedad, lo hacía con cualquier tela disponible.

Simplemente se lo ponían sobre el pelo, y lo sujetaban con una banda atada por detrás. También tendría el uso de sujetar el pelo, para que no se les viniera a la cara, y evitar que cayeran cabellos cuando preparaban comidas.

También había paños más grandes que se ponían sobre la cabeza, cubriendo la frente y poniendo el exceso de material por detrás de las orejas. Estos pañuelos también se usaban a veces atados de alguna manera en la nuca, un poco al modo de los piratas para trabajos fatigosos, o en el caso de plañideras.

Estos dos modos de colocarse el paño seguramente son el equivalente a los tocados que en el entorno real conocemos como nemes o afnet. Naturalmente en las vestiduras reales, los paños de cabeza están hechos de materiales más ricos.

Hay un curioso tocado que sólo utilizan unos bailarines llamados MUU

1. Los que interceptaban el cortejo fúnebre en la orilla izquierda, para indicar que se necesitaba permiso para entrar en la necrópolis. Estos llevaban un extraño y altísimo tocado de mimbre o cañas.

2. Eran los guardianes especiales, situados en la Sala de los Muu, desde donde vigilaban toda la necrópolis. También llevaban el mismo casco alto de mimbre.

3. Asociados a las Almas de Pe. Bailaban en parejas afrontadas, imitando la danza de los barqueros. Estos llevaban la cabeza desnuda o cubierta por un paño como el de los aventadores de trigo

INSTRUMENTOS DE PELUQUERIA

Para el cuidado de cabellos naturales y de pelucas contaban con instrumentos que, si bien eran rudimentarios, cumplían perfectamente la función para la que estaban destinados.

Sus peines estaban generalmente fabricados en hueso, marfil o madera, y algunos eran dobles, es decir con unas púas separadas para peinar y desenredar, y las otras muy tupidas. Esto nos hace pensar en unos peines que algunas personas hemos visto por nuestras casas en tiempos pasados, y que recibían el curioso nombre de ¿lendreras¿. Y efectivamente servían para arrancar las liendres adheridas a los cabellos. En el caso de estos peines egipcios su uso pudo muy bien haber sido el mismo.

Si bien para peinar el cabello natural debieron utilizar peines de puas separadas. No olvidemos que su pelo natural debía ser rizado y las puas separadas tirarían menos del pelo.

Para los arreglos de las pelucas además de los peines debieron utilizar otros instrumentos. Frecuentemente vemos en las representaciones como una peinadora está de pie detrás de su señora sentada cuidando su peinado. Esta peinadora no suele aparecer con peine alguno en las manos, sino más bien con algún tipo de horquilla o gancho para entrelazar o trenzar los mechones. Y también suele dejar algún mechón sujeto con una de estas horquillas, mientras trenza otro. Cuando hablamos de horquillas lo hacemos por dar una idea del uso, ya que en realidad eran más bien alfileres fabricados igualmente en hueso o marfil.

Para conseguir rizos uniformes o bien ondas en un pelo simplemente ondulado o totalmente liso contaban con tenacillas que calentaban al fuego. Las asas de estas tenacillas estaban hechas de algún material aislante para no quemarse al manipularlas.

Para lograr los tirabuzones en las pelucas, enrollaban el pelo en palitos de metal calentado o usaban las tenacillas. Esto daría forma a los cabellos, aunque de manera pasajera. El otro sistema sería enrollarlos a palitos de caña redonda y sumergirlos en la consabida cera y resina. Una vez secos, se rompería la caña y el tirabuzón quedaría hecho y rígido.

Una vez peinada y cuidada la peluca debía guardarse en un lugar adecuado para que no se maltratase y perdiera la forma. Para ello en muchos ajuares funerarios se han encontrado cajas para contener las pelucas. Suelen ser unas arquetas cuadradas con un soporte interior donde poner la peluca. La tapa es superior. A la mente de todos viene la caja de peluca de Tutankhamon, o la de Merit, la esposa del arquitecto Kha, cuyo completísimo ajuar funerario nos ha arrojado mucha luz sobre temas de vida cotidiana.

AddThis Social Bookmark Button
Sin Comentarios »

El culto a los Gatos en Egipto

COSTUMBRES, RELIGIÓN

Su Origen

Hay bastante polémica sobre su origen, pero todo parece indicar que procedía del Felis silvestris lybica, una especie salvaje del norte de África. Aunque hay restos de un culto religioso a Bastet ya en las primeras dinastías, no será hasta el Imperio Medio (2060-1786) cuando se generalice su representación en las tumbas. Y esta situación pervivirá hasta finales del siglo IV d.C. Estas primeras representaciones en el Imperio Medio coinciden con la aparición de las primeras momias de este animal. Entonces, el gato, la mujer y la divinidad estaban íntimamente ligados en la cultura y la religión egipcia.

Leyenda sobre el gato

Según cuenta la leyenda, Ra, el Dios Sol, se enfadó con los hombres por haberse revuelto contra el poder divino y les envió como castigo a Sejmet, una leona feroz y sedienta de sangre. La masacre que provocó fue tal que tuvo que huir de Egipto hacia Nubia, pero un enviado de Ra la buscó, la calmó y la hizo volver a Egipto bajo la forma de una gata. Sin embargo, aun así, la diosa Sejmet quedó asociada a la destrucción y la guerra.

La hermana de Sejmet era Bastet: diosa gata que en la mitología egipcia era considerada la protectora de la familia. Pero también, deidad de la alegría, del placer, la fecundidad, la danza, la música y la feminidad. Se podría decir que el ideal de belleza femenina tenía en Egipto forma de gata.

Sejmet y Bastet. Una ligada a la Luna y la otra, al Sol. Los dos ojos de Ra. Cara o cruz, lo cierto es que nuestro adorable felino fue por muchos siglos una divinidad.

Base historica sobre el trato de los gatos en Egipto

El nombre que los egipcios daban al gato era miu, en lo que parece claramente una onomatopeya más que un nombre. Los gatos actuales parecen haber perdido los rasgos característicos de sus antepasados egipcios, aunque el abisinio sigue recordando a las estatuas de Bastet.

Herodoto (484-424 a.C.), historiador griego conocido como el padre de la historia, viajó por Egipto hacia el año 450 a.C., país al que dedica el segundo libro de su obra Historias. En él nos narra con detalles las costumbres del pueblo egipcio, y entre éstas el culto que se rendía a los animales, aunque hay que tener en cuenta que estas costumbres se refieren a la Época Tardía, cuando Egipto estaba en decadencia total y nada o poco tenía que ver con el esplendor de los anteriores siglos. Aún así, es interesante lo que cuenta.

Dice Herodoto: “…la gente de las ciudades ofrecen sacrificios de esta manera: adoran al dios al cual está consagrado el animal, cortan al rape el pelo de los niños, o solamente la mitad o incluso la tercera parte, y el peso en plata del pelo cortado se entrega a la servidumbre del animal en cuestión. Con este dinero se compra el pescado con que se nutre a los animales sagrados.

Si alguien mata voluntariamente a uno de estos animales es condenado a muerte y si lo hace involuntariamente, paga una multa que fijan en cada caso los sacerdotes…

“Cuando se declara un incendio, es sorprendente lo que sucede con los gatos. La gente se mantiene a cierta distancia cuidando a los gatos y sin preocuparse lo más mínimo de apagar el fuego. Pero los gatos se escurren por entre la gente o saltan sobre sus cabezas y se precipitan en el fuego. Y cuando esto sucede, los egipcios se quedan muy apenados. Cuando en una casa perece un gato de muerte natural, todos sus inquilinos se afeitan las cejas (…). Los gatos muertos se llevan a un lugar sagrado donde son embalsamados y luego se entierran en Bubastis (…).”

Otro autor griego, Diodoro de Sicilia, narra el caso de un soldado romano de las tropas de César, que hacia el año 50 a.C. mató sin querer a un gato. Una multitud furiosa de egipcios linchó al pobre hombre, que no se salvó de la muerte, a pesar del temor que entonces tenían los egipcios hacia los romanos. Ni siquiera le pudieron salvar los emisarios que envió el rey egipcio.

Representacion como Dios

La diosa gata era representada en Egipto con cuerpo de mujer y cabeza de gata. Al ser considerados una divinidad, los gatos gozaban de un estatus social privilegiado.

En caso de fallecimiento del gato:

Tanto que, tras su muerte, la familia llevaba luto y sus miembros se rapaban las cejas en señal de duelo. A continuación, el cuerpo del gato era envuelto en un paño y conducido a la Casa de la Purificación, donde era momificado y se le rendían honores. El ritual culminaba con su entierro en un cementerio al que asistía un largo cortejo.

En Bubastis, cuyo nombre significa “Casa de la Diosa Bastet”, se encontró el mayor cementerio de gatos de Egipto, con alrededor de 300 mil gatos momificados.

Otra costumbre consistía en colocarles amuletos de Bastet a los recién nacidos con el objeto de protegerlos de las enfermedades. El amor, el respeto e incluso el temor a los gatos estaban tan arraigados en las costumbres egipcias que matar a un gato implicaba pena de muerte.

El culto a la diosa Bastet se celebraba con procesiones que transportaban a la deidad en barcas cubiertas de flores. Estos ritos duraban toda la noche y culminaban al amanecer, luego de largas fiestas orgiásticas.

AddThis Social Bookmark Button
3 Comentarios »

Vino en Egipto

COSTUMBRES

Las denominaciones de origen descubiertas en la tumba del faraon Tutankamón nos ilustran sobre la gran variedad de exigencias en las clases superiores: veintiseis tinajas de vino mencionan el año de envasado, el origen del vino y el nombre del vinatero,datos presentados del siguiente modo; Año cuarto (del reinado de Tutankamon es decir 1329 a.C.) vino dulce de la Casa (el templo) de Aton-que goce de larga vida,a salvo y con buena salud– de la margen oeste,vinatero en jefe Apereshop Desgraciadamente el contenido de las tinajas se ha evaporado por completo

AddThis Social Bookmark Button
Sin Comentarios »

El maquillaje

COSTUMBRES

La División de Investigación de L´Oreal y el Laboratorio de Investigación de los Museos de Francia han trabajado durante tres años con un objetivo común: adquirir un mejor conocimiento de los hábitos cosméticos del Antiguo Egipto, descubriendo la composición cosmética del maquillaje que se utilizaba, especialmente en los ojos. Estos trabajos, que asocian investigación científica, información histórica y patrimonio arqueológico, desvelan ahora la existencia de una verdadera “preindustria” cosmética que utilizaba técnicas muy sofisticadas. Los egipcios eran realmente “científicos” eruditos.

Los egipcios ya se maquillaban los ojos hace más de 4.000 años, tal y como dan testimonio de ello los tesoros que aún encierran las tumbas halladas. De esta manera, el contenido de 49 tarros conservados en el Departamento de Antigüedades Egipcias del Museo del Louvre ha sido objeto de un exhaustivo análisis, que engloba un gran número de técnicas que han sido utilizadas conjuntamente por primera vez en la historia con motivo de esta investigación. Se analizaron los minerales y las materias grasas contenidos en los tarros elegidos.

Además de su extraordinario estado de conservación, estas composiciones – de color negro, blanco y gris- revelaron la presencia de compuestos de plomo inexistentes en estado natural, lo que demuestra que los egipcios eran capaces de fabricar productos sintéticos, buscando virtudes terapéuticas. De esta forma, numerosos papiros médicos constatan la presencia de auténticas recetas que se utilizaban para proteger los ojos contra enfermedades que existían debido al clima del antiguo Egipto, especialmente durante la crecida del Nilo. Los egipcios poseían un verdadero dominio de la cosmética, al tiempo que eran expertos en la química de soluciones. De esta manera, los pigmentos naturales y los productos sintetizados se mezclaban con aglutinantes constituidos de materias grasas de origen animal para fabricar diferentes tipos de composiciones cosméticas con texturas y colores variados.

Verdadero arte de vivir, los hábitos de maquillaje en el Antiguo Egipto contaban con una gran variedad de accesorios que sorprendentemente se asemejan a los estuches de maquillaje de nuestros días: tarros de maquillaje, espejos, peines, aplicadores, horquillas …… las damas de la época faraónica ya disponían de una completa gama de accesorios, realizada con gran refinamiento.
La maestría en las técnicas cosméticas que han desvelado estas investigaciones permite comprender mejor los múltiples usos del maquillaje de aquella época, tal como se ilustra en los textos antiguos, la estatuaria y la pintura: embellecimiento, culto divino, medicina, etc. ……

Hombre, mujeres y niños, todos los egipcios se maquillaban con independencia de su clase y estrato social. El maquillaje de los ojos, acentuado con negro y verde, era antes que nada una fuente de belleza, las formas (líneas o sombras) y las texturas (brillantes o mates) variaban según la época. Las composiciones cosméticas egipcias estaban siempre presentes en la lista de ofrendas funerarias e iban asociadas al culto divino. Asimismo, contribuían a los ritos que buscaban preservar a los dioses de la muerte y resucitar a los muertos. Esta relación con el orden divino también explica el papel terapéutico que se otorgaba al maquillaje.

AddThis Social Bookmark Button
Sin Comentarios »

El fuego Egipcio

COSTUMBRES

¿Alguna vez alguien ha pensado como los Egipcios hacían fuego?
Pues para sacaros de dudas aquí os lo pongo.
Esto de la foto es un encendedor o mechero del antiguo Egipto.
En la parte superior agujereada se colocaba un pequeño arco para que girase con comodidad entre las manos, las virutas en los agujeros de la tabla….y a friccionar.

Foto:

mechero.jpg

AddThis Social Bookmark Button
1 Comentario »

La circuncisión

COSTUMBRES

La circuncisión no es exclusivo de los israelitas, como es de pensar, ya que en una tumba egipcia, se ha encontrado esta pintura de la sexta dinastía (2350-2000 aC).

Foto:

la-circuncision.JPG

AddThis Social Bookmark Button
8 Comentarios »

Posturas sexuales en el Antiguo Egipto

COSTUMBRES

Viendo el papiro de Turín, y en un papiro datado en el siglo XVI a.C,os cuento las posturas mas frecuentes.
“La mujer que sueña que es una diosa de los cielos e invierte su posición, y el hombre es como una nube, será amada por su marido”.
Esta es la posición, la de la cópula entre Nut y Geb.


papiro-turin.JPG

Mas posturas:

opostura.jpgotra-postura.jpg

AddThis Social Bookmark Button
14 Comentarios »

Conductas y costumbres

COSTUMBRES

Egipto es un país musulmán, con una serie de costumbres muy diferentes a las occidentales, por lo que es conveniente conocerlas y todavía más, respetarlas.
_ No está bien visto fotografiar a las mujeres (sobre todo en las ciudades del Alto Egipto y oasis), e incluso a la gente más popular; sin su previa autorización.
_ Algunas mezquitas prohíben la entrada a los no musulmanes. No es correcto fotografiar a los fieles cuando están haciendo el acto de la plegaria.
_ Pueden tener problemas las mujeres que paseen con minifaldas o cualquier prenda de ese estilo.
_ No se debe olvidar que la hospitalidad es norma y concepto de vida de los egipcios. Se debe poner entendimiento y respeto en las relaciones con la gente del país.
_ Es necesario ser cortés y paciente. No le harán sentirse extranjero si la persona no se comporta como tal. Es asimismo un halago demostrar mucha paciencia, pues todo en Egipto transcurre en torno a: shuayya, shuayya (poco a poco), maaleesh (lo siento), insháa Allah (si Dios quiere) y shokran (gracias).

AddThis Social Bookmark Button
3 Comentarios »

Técnicas de conservación de la comida

COSTUMBRES

Los egipcios preparaban sus carnes, pescados y aves para el consumo inmediato, también conocieron varias técnicas de conservación. Las más comunes fueron el salado y el secado. El informe de Herodoto acerca de que los egipcios salaban y secaban sus aves, está corroborado no solo por las representaciones y los textos, sino gracias a las ofrendas físicas que han aparecido en las tumbas .
Hay muchas representaciones desde el Reino Antiguo en adelante en las que se describen las técnicas de conservar el pescado. Los peces se cogían directamente de la barca del pescador y generalmente se les quitaban las escamas y las tripas en la misma orilla del río. Entonces se cortaban a lo largo y se extendían planos al sol para que se secaran. Antes de esto frecuentemente les hacían unos cortes oblicuos que frotaban con sal. Cuando el proceso de secado estaba completo se almacenaban en ánforas. El pescado egipcio así conservado era famoso en todo el Mediterráneo, como queda atestiguado en la Historia de Wenamun. El pescado seco del Egipto actual, que se llama fasikh, se prepara de la misma manera.
Las huevas de algunos pescados, sobre todo del mújol también se salaban y conservaban con técnicas parecidas. Separaban estos ovarios llenos de huevas del pez, los lavaban y los frotaban con sal. Después los ponían entre tablas con peso para escurrir el agua y secarlos. Las huevas así preparadas se exportaban a todo el Mediterráneo oriental hasta el siglo pasado.
Las aves eran tratadas de modo similar para su conservación. Después de ser sacrificadas por estrangulamiento, las aves eran desplumadas, evisceradas y colocadas en tinajas con grandes cantidades de sal. A veces las colgaban al sol para que se secaran antes de colocarlas en las tinajas de almacenaje. Se encontró una tinaja llena de aves así conservadas en la tumba inviolada del arquitecto Kha en Deir el Medina.
La carne era igualmente salada y secada. Esto podemos saberlo por las frecuentes representaciones de tajadas y tiras de carne puestas a secar al sol. Y también por las porciones de carne encontrada en varias tumbas tebanas. Las investigaciones realizadas sobre estos restos con microscopios electrónicos han dado como resultado que efectivamente estaba conservada en sal (ClNa). De este modo, los egipcios contaban con un alimento proteínico y de larga duración, muy útil sobre todo en las campañas militares por su fácil transporte.
También prepararon porcino en sal, aunque en este caso sumergían la carne en tinajas llenas de un líquido fuertemente salado, que luego sellaban para su uso posterior.
Hay otros elementos conservantes que pudieron utilizar como son la grasa, la miel y la cerveza. En estos casos, la pieza a conservar debía estar totalmente cubierta por el conservante y colocada en vasijas de boca estrecha selladas hasta el momento del consumo. Aún hoy en día se suele encontrar carne conservada en grasa en los pueblos de Egipto.

AddThis Social Bookmark Button
1 Comentario »

Acuerdos matrimoniales

COSTUMBRES

Hoy os quiero poner los acuerdos matrimoniales que hacían los egipcios, es muy interesante leerlo y me contáis después.

Los registros escritos en los últimos períodos y en época Ptolemaica declaran que una mujer también disfruta de su propia personalidad legal. Lo que si había era contratos matrimoniales. Estos acuerdos debían proteger los derechos del marido y la esposa cuando el matrimonio era disuelto. El estado legal de una pareja que convivía era diferente del de una pareja casada, incluso sin la prueba de una ceremonia de matrimonio (Baines y Malek Atlas of Ancient Egypt, Oxford 1980). Ya que el matrimonio: “… no era una institución legal pero sí social …”.

Podría haber habido condiciones a las cuales las partes pudieron haberse adherido, para firmar un contrato matrimonial:

*

Cuando un hombre daba a su hija o a su sobrina en matrimonio.
*

Actas en las que el marido da derechos a su esposa. Estipula las consecuencias de matrimonio y divorcio, tales como la herencia de los hijos y como las propiedades de ambos serán tratadas en el momento del divorcio.
*

Actas donde un marido confirma la recepción de una cantidad que anteriormente había dado por su esposa. Contiene el acuerdo entre marido y mujer, por el cual la esposa da al marido una suma del dinero para hacerse su esposa y donde el marido confirma la recepción de esa cantidad. Este dinero debe ser devuelto a la esposa cuando ella lo solicitase después del divorcio. El marido así firma una obligación de pagar a su esposa una suma anual de mantenimiento durante la existencia del matrimonio. El día del divorcio el dinero que la esposa dio a su marido él tiene que devolvérselo en los 30 días después de que ella reclamase el dinero. Si él no responde a la petición de su esposa tiene que seguir pagando su mantenimiento. Sin embargo el dinero sólo tiene que ser devuelto después de que la mujer lo reclame al marido.

El padre, como el guarda de la muchacha, conducía todas las negociaciones y las disposiciones del matrimonio añadiendo, en algunos casos su toque personal al contrato de matrimonio; por ejemplo, un padre hizo a su yerno jurar que, si hubiese divorcio, el yerno renunciaría al derecho a su parte de los bienes comunales aumentados durante el matrimonio y que recibiría una paliza de 100 golpes con un palo fuerte (Papiro. Bodl.). Otro padre, dudoso sobre las intenciones de su yerno, prometió a su hija un lugar para vivir si su marido decidiese abandonarla (Papiro Petrie).

Los primeros contratos verdaderos son mencionados en el Reino Nuevo; textos verdaderos, escritos en escritura hierática o demótica cursiva, han sobrevivido de la XXII dinastía y más aún en Periodo Greco-romano. Erich Luddeckens (Ägyptische Eheverträge. Ägyptologische Abhandlungen I, 1960) ha examinado, aproximadamente, cien contratos, todos de las clases bajas. Usualmente comienzan por la fecha y los nombres del hombre y la mujer y continúan declarando los nombres de los padres, la profesión del hombre y, si él no es egipcio, su origen étnico: nubio, libio, griego,…etc.

Las siguientes partes del contrato registran el hecho del matrimonio y confirman que el hombre entregaba a la mujer la llamada “ofrenda matrimonial” (esto podría haberse desarrollado desde el precio de compra original de una esposa) y que consistía en una pequeña colección de artículos de joyería; dinero o grano valorados en fracciones de un deben (unos 91 gramos)de plata correspondiente, aproximadamente, al coste de un esclavo. Con el paso del tiempo la ofrenda quedó reducida a un pagaré a la esposa en caso de divorcio.

Una forma posterior de contrato, conocido hacia el 517 a.C. por los registros, era el que la mujer daba su dote al hombre cuando se casaba con él. ” Un pago en consideración a la acción de hacerla su esposa”, del cual el marido tenía el usufructo mientras el matrimonio existiese. Esto era una suma en dinero efectivo o el pago en especies que asciende a tres deben de plata.

AddThis Social Bookmark Button
1 Comentario »

La infidelidad en Egipto

COSTUMBRES

La esposa debió lealtad exclusiva a su marido; tuvo que obedecer cada deseo y cada orden suyos. El marido, sin embargo, debía asegurar un heredero y por tanto podía tomar a una segunda esposa. Siendo el jefe de una familia patriarcal él también hizo peticiones sobre las criadas – por lo general esclavas – que debían dar servicios de cualquier clase. Un hombre que no aprovechaba esta oportunidad podía declarar orgullosamente en el Juicio de los Muertos: “no deseé a mi sirvienta.”

En contraste con estas prerrogativas masculinas había ventajas que protegían a la familia de injerencias externas. La ofensa más seria era el adulterio, si el hombre tomaba, por ejemplo, a la esposa de su vecino, o si la mujer era seducida, independientemente de que el hombre estuviese casado o no, azotaban públicamente a los culpables, o eran marcados para siempre cortándoles las orejas o la nariz. El destierro a Nubia o a las canteras era una alternativa más misericordiosa a la pena de muerte.

Según el Papiro Westcar del Reino Medio un sacerdote cuya esposa había sido infiel llevó el caso ante el rey, que ordenó al seductor ser lanzado a un cocodrilo, y a la mujer ser quemada y sus cenizas dispersadas en Nilo. La historia de los hermanos Anubis y Bata, conservada en el Papiro de Orbiney del Reino Nuevo, cuenta la historia bíblica de Potifar. La esposa de Anubis tenía proyectos sobre su cuñado Bata. Cuando Anubis finalmente comprendió que era ella la que había instigado la traición, dejó de perseguir a su hermano, mató a su esposa y su cuerpo fue lanzado a los perros.

No es sorprendente entonces que varias Instrucciones, como la de Anjshoshenq, adviertan severamente contra la infidelidad. Las referencias en fuentes no literarias así como sobre papiros y tablillas muestran que ocurrieron. Por otra parte tenemos los registros de juramentos tomados en templos hechos por mujeres cuyo honor había sido deshonrado, reclamando que nunca habían cometido adulterio desde el día que se casaron. Los hombres no fueron medidos por el mismo criterio; no ha aparecido ni una declaración jurada.

AddThis Social Bookmark Button
4 Comentarios »

Tratamiento para el cutis en Egipto

CONJUROS Y REMEDIOS, COSTUMBRES

Aquí os relato los tratamientos que hacían los Egipcios cuando tenían la piel grasa , espinillas , etc.

• Piel grasosa

Los aceites astringentes que se usan en tratamientos de vapor para la piel también se pueden usar agregándolos al tónico o astringente. Estos aceites ayudan a cerrar los poros grandes y se recomiendan para personas que tienen cutis grasoso.

Estos aceites son: castaño de caballo (horse chestnut), lechuga, ruibarbo (rhubarb), sándalo (sandalwood), hojas de fresas, limón, lima, naranjo, toronja, y raíz de alum ( alum root), que es el astringente más poderoso de todos.

• Agentes antisépticos (destructores de bacteria)

Si tiene problemas de la piel como barros y espinillas, prepare un sauna facial utilizando los siguientes aceites esenciales: clavo, brezo (heather), oliva, sassafras, menta, eucalipto, sándalo y lavanda.

• Aceites para la limpieza profunda de la piel

La mejor terapia que usted se puede regalar se hace en casa. Las antiguas reinas utilizaban los siguientes aceites herbáticos para conservar su cutis limpio de impurezas: limoncillo (lemongrass), hojas de girasol (geranium leaves), milfoil y avellana (witch hazel).

• Aceites para piel seca

Algunos aceites esenciales son excelentes emolientes que sirven para suavizar y aliviar la piel seca; los más conocidos son almendras, higos (figs), aloe vera, malvaflora (hollyhock), malvavisco (marshmallow), jojoba y hojas de oliva.
Read More »

AddThis Social Bookmark Button
6 Comentarios »

Papel de las Mujeres en la sociedad Egipcia

COSTUMBRES, SOCIEDAD

“Confía en Isis. Ella es más efectiva que millones de soldados”. (Cleopatra)

Las egipcias conocieron un mundo en el que la mujer no era ni la adversaria ni la sierva del hombre. El secreto de vivir la plenitud como esposas, como madres, en el trabajo, o como iniciadas en los misterios del templo, sin renunciar a su identidad a favor del varón reside en la fuerte presencia de las diosas, en especial Isis, quienes aportaban modelos claros de comportamiento para todas las mujeres.
Si los seres humanos fuimos creados a imagen y semejanza de un creador, y si hay solamente un dios masculino, basadas en qué imagen fuimos creadas las mujeres? John Bradshaw dice que los niños miran a sus padres como modelo de comportamiento para ellos. Si vives en una cultura donde solo hay un dios masculino y ninguna Diosa, adónde está el modelo femenino? ¿Cómo pueden las niñas aprender a ser mujeres sin la Diosa?

Siguiendo el ejemplo de las mujeres egipcias, nos zambulliremos en los misterios arquetípicos de las antiguas Diosas que fueron veneradas a lo largo y a lo ancho del Nilo

AddThis Social Bookmark Button
2 Comentarios »

Médicos en Egipto

COSTUMBRES

En egipto cada médico se ocupaba de una enfermedad, médico para los ojos , médicos para la cabeza , para los dientes , para el vientre.

En los papiros se describe el diagnóstico y la terapia para cada enfermedad, se da mucha importancia a la inspección del cuerpo y la palpación.
Relacionaban el pulso con la actividad del corazón.
Las enfermedades producidas por demonios se combatían con la magia mientras que las heridas con tratamientos externos. Es posible que los egipcios combinaran el tratamiento médico con las prácticas de magia.
El egipcio HESIRE , fue el primer médico cuyo nombre conocemos, en su tumba se lo representa en su calidad de dentista y médico.
Los egipcios conocían la circuncisión la cual se llevaba a acabo en el templo y la realizaba un sacerdote.
A partir de la III dinastía aplicaban tablillas a los huesos fracturados y vendaban la tablilla de madera con lino.
Las fuentes principales de la medicina faraónica son el papiro EBERS y el papiro SMITH.
Se los resumo :
EBERS : es un texto de recopilación donde se reúnen diversas especialidades, dolencias de estómago , digestión , remedios para niños.
SMITH : papiro especializado en el tratamiento de heridas , como por ejemplo la fractura de cráneo que describen de la siguiente manera.
Después del título ” Fractura de cráneo ” sigue la exploración ” cuando encuentres ” , el diagnóstico ” entonces debes decir ” , y el veredicto ” se puede curar , es incierto o incurable ” y por último el tratamiento ” entonces lo debes tratar del siguiente modo…”
Explicaban como del corazón , centro del pensamiento y del sentimiento , salían vasos huecos que van hacia todas las partes del cuerpo llevando aire y agua, (todavía no conocían la función vital de la sangre ).

AddThis Social Bookmark Button
Sin Comentarios »

La médicina en Egipto con el veneno de la abeja

COSTUMBRES

La mayoría de las personas relacionan a las abejas con miel y polen. Pero otro producto de las abejas – veneno de abeja – puede ser valioso en el tratamiento de ciertas enfermedades.

Todos sabemos acerca de los efectos medicinales de la miel de abeja. Además, el té con miel ha sido, por mucho tiempo, un remedio de elección para la garganta irritada. Y algunos nutriólogos consideran que el polen de abeja está cerca de ser una fuente perfecta de proteína. Sin embargo, el veneno de abeja es considerado con cierta turbación – lo cual no es sorprendente – dado que la única experiencia de la mayoría de las personas es a través de un piquete de abeja doloroso. Sin embargo, por miles de años, los beneficios medicinales del veneno de abeja se han vendido por todo el mundo. Y si bien estos efectos medicinales aún no han sido científicamente probados, en años recientes, el uso de veneno de abeja para tratar varios padecimientos (apiterapia) se está estudiando activamente.
Usos medicinales antiguos

El uso medicinal del veneno de la abeja aparentemente data desde el antiguo Egipto y se reporta en la historia de Europa y Asia, Según se informa, Carlo Magno e Iván el Terrible, por ejemplo, usaban el veneno de abeja para tratar los padecimientos de las articulaciones. En tiempos más “modernos”, el interés en los efectos del veneno de abeja se renovó en los 1860s, con la publicación de un estudio clínico llevado a cabo en Europa sobre su efecto en el reumatismo. Desde entonces, el interés en el tratamiento con veneno de abeja ha subido y bajado.

AddThis Social Bookmark Button
1 Comentario »

La médiciana en el Antiguo Egipto “José Ignacio Velasco Montes”

COSTUMBRES

La medicina era la rama de la ciencia que más popularidad alcanzó en el antiguo Egipto, sobre todo a nivel internacional, existiendo numerosos casos en los que reyes de otros países solicitaron médicos egipcios para resolver sus problemas.

El primer médico con título que se conoce es Hesire, con gran renombre en la corte del rey Djoser, con el título de “Jefe de los dentistas y los médicos”. El de médico era un título distinguido aunque no se sabe exactamente como se adquiría y de hecho había personajes que lo tenían como añadido a otros títulos y se duda que ejercieran la medicina. Había, incluso, una cierta especialización. Los tratamientos eran una mezcla de dos aspectos netamente definidos, pero que eran consustanciales e iban unidos:

1.- Conocimientos y remedios prácticos.
2.- La magia.

Había diversos tipos de médicos:

1.- El médico denominado Sunu (swnw), era el especialista y empleaba métodos y remedios más físicos y en su jeroglífico se incluía una punta de flecha (era el instrumento usado para abrir los abscesos) o flecha completa, para las especialidades quirúrgicas. Los clínicos se anunciaban con un hombre sentado con una mano extendida y una especie de barreño al lado. Había médicos que sólo trataban ciertas partes: dientes, vientre, piel, ojos, cabeza, etcétera. Tenían muy buen nivel, aunque no conocían demasiado bien la anatomía, pero sí el concepto de los conductos internos (los metu) y podían interpretar el valor de tomas el pulso, cosa que hacían en diversos puntos del cuerpo.

2.- Los sacerdotes Wab de la diosa Sekhmet. Esta diosa causaba y podía curar enfermedades de origen poco claro, enfermedades misteriosas e invisibles. Como los enfermos acudían a ella, sus sacerdotes acabaron convirtiéndose en médicos sanadores, entre los que se citan también a los sacerdotes Khery-Heb.

3.- Los Sau, o magos. Trabajaban sobre la interdependencia entre la naturaleza y los dioses, es decir en la conexión entre lo físico y lo inmaterial.

4.- Los Kherep, o sacerdotes de la diosa escorpión Serket (diosa protectora del cuerpo en la tumba), que si bien no podemos considerar como médicos, ejercían algo parecido en lo referente a las picaduras de escorpiones, tarántulas, víboras y serpientes (nada infrecuentes) y acabó siendo la diosa considerada como el mejor remedio contra estos males, por lo que sus sacerdotes se ocupaban de ello.

Los médicos podían ser sacerdotes, pero también civiles, generalmente entre los escribas. Se supone que los mejores médicos sabían leer y escribir por cuanto la transmisión de los conocimientos era generalmente por escrito, y algunos tenían grandes bibliotecas personales con todo lo conocido y que iban ampliando con sus experiencias y así lo pasaban a los que le sucedían en el tiempo y pasaba a las siguientes generaciones.

Desde aqui quiero dar las gracias a ” JOSE IGNACIO VELASCO “

AddThis Social Bookmark Button
Sin Comentarios »

Embarazo

COSTUMBRES

HAY MAS MANERAS DE SABER COMO UNA MUJER ESTABA EMBARAZADA EN AQUELLA ÉPOCA Y ES MUY CURIOSO.
Read More »

AddThis Social Bookmark Button
1 Comentario »

Los métodos anticonceptivos

COSTUMBRES

COMO HACÍAN EN AQUELLA ÉPOCA PARA QUE UNA MUJER NO SE QUEDARA EN ESTADO, PORQUE NO ES COMO HOY QUE HAY MUCHOS MÉTODOS Y LA QUE SE QUEDA EMBARAZADA ES PORQUE ELLA QUIERE, ESO ESTA CLARO.
DESDE LUEGO UNA COSA SI QUE ES CIERTA Y ES QUE EN EGIPTO DE TONTOS EN AQUELLA ÉPOCA NO TENIA NI UN PELO, SI NO TODO LO CONTRARIO, SE HA DEMOSTRADO QUE EXISTEN RECETAS DE ANTICONCEPTIVOS INTRA-VAGINALES.
ESAS RECETAS ESTÁN COMPUESTAS DE RESINA DE ACACIA , LECHE AGRIA Y ESPIGAS DE ACACIA, COSA QUE ESTA ULTIMA SE HA DESCUBIERTO EN LA INVESTIGACIÓN MODERNA QUE HACE UN EFECTO INMOVILIZANTE EN LOS ESPERMATOZOIDES.

AddThis Social Bookmark Button
4 Comentarios »

Diagnostico del embarazo

CONJUROS Y REMEDIOS, COSTUMBRES

A UNA MUJER EN EL ANTIGUO EGIPTO SE LE DIAGNOSTICABA QUE ESTABA EMBARAZADA CUANDO SE LA COLOCABA SOBRE UNA MEZCLA DE CERVEZA Y DÁTILES Y SEGÚN LAS VECES QUE VOMITABA SE SABIA QUE ESTABA EMBARAZADA, COSA QUE NO ES NADA ALOCADA LA IDEA CUANDO AL DÍA DE HOY EN CUANTO UNA MUJER TIENE NAUSEAS O VÓMITOS ENSEGUIDA SE DICE QUE ESTA EN ESTADO.

AddThis Social Bookmark Button
1 Comentario »

Funciones de los escribas

COSTUMBRES

La palabra era un verdadero don de los dioses. La religión egipcia consideraba al dios lunar Thot como el creador ancestral de la lengua y la escritura en sus dos formas habituales: La jeroglífica, frecuente en las inscripciones sobre piedra y en el culto religioso, y la hierática, de forma cursiva y habitual en su uso sobre papiro para funciones administrativas y también religiosas.
Pronunciar la palabra precisa permitía que aquello nombrado surgiese a la vida, se diferenciase de lo demás en que estaba previamente confundido. Esta es la base del poder de la palabra que pronunciaba el sacerdote lector frente al cadáver del faraón durante el proceso de momificación. El mismo poder que se esconde tras los Textos de las Pirámides que se esculpían en las tumbas y que sólo podían ser repetidos y recitados por el escriba para la glorificación del fallecido, para la petición de dones o cualquier otra tarea referente al culto.
La sociedad egipcia es fundamentalmente analfabeta. De ahí la enorme importancia del escriba, no sólo en la vertiente religiosa que hemos mencionado, sino en la administrativa. Escriba tenía que ser el que escribiese los mensajes entre los distintos departamentos administrativos, el que calculase los suministros necesarios en la corte y los registrase. Escriba también había de ser el que llevase todo tipo de contabilidad, incluyendo la tarea de recaudar tributos, medir los campos y hacer los cálculos de su productividad, calcular las necesidades en hombres y material para cualquiera de los proyectos arquitectónicos en curso. El escriba era en general el funcionario imprescindible en todo tipo de tarea administrativa.

AddThis Social Bookmark Button
15 Comentarios »

Sexualidad en el Antiguo Egipto

COSTUMBRES

Debido a motivos culturales y prejuicios sociales de la civilización “occidental” moderna, el tema de la Sexualidad y el Erotismo en el antiguo Egipto apenas ha sido “redescubierto” por los egiptólogos en las últimas décadas del siglo XX, y, en mucho menor medida, por el público en general: hubo que esperar a 1987 para que se editara el primer estudio integral sobre el tema.

El acto sexual, en el Egipto faraónico, según la evidencia disponible, se representó de una manera natural y sin tapujos, lo que sólo encuentra un parangón casi idéntico en las culturas preincaicas Tolita ( circa 300 aC-500 dC), del norte de Ecuador y el sur de Colombia, y Mochica ( circa 100-800 dC), de la costa norte del Perú. [2] Sin embargo, el arte erótico de esas culturas amerindias se realizó exclusivamente en ceramios, modelados y pintados en forma de pequeñas esculturas exentas, ya fueran vasijas u otro tipo de utensilios. Por el contrario, en Egipto se recurrió a toda clase de expresión artística imaginable: dibujo y pintura (especialmente en ostraca [3] y papiros), escultura (en piedra, barro o cerámica) y objetos de fayenza (estatuillas y “objetos fálicos”).

En cambio, la “cerámica erótica” -entendida al estilo de aquellas culturas preincaicas- es casi inexistente en el Valle del Nilo, si bien existen esporádicos ejemplos: notemos que, en la colección de erotica aegyptiaca de Museo Egipcio de El Cairo, [4] sobre más de doscientos ítems solamente se cuenta un fragmento de vaso de terracota en forma de “grupo obsceno” (hombre y mujer en el acto del coito vaginal).

En el rubro de las “figuras eróticas”, la mayor cantidad de piezas representa “figuras (humanas, divinas/sobrenaturales) fálicas”, esto es, seres (humanos o no) siempre itifálicos . Ocasionalmente, la entidad itifálica posee un miembro viril de proporciones descomunales, que es sostenido por uno o más personajes subalternos o por su compañera (p.ej., grupo CGCairo 27359 ). [5]

Asimismo, existen “figuras vaginales” en las que, sin mostrar una posición erótica precisa, se reconoce fácilmente la “actitud obscena”; p.ej., mujeres sentadas exhibiendo genitales muy marcados o reclinadas en posiciones “provocativas”. Aquí deben destacarse los llamados “grupos obscenos”, integrados generalmente por una pareja humana teniendo sexo o en poses sensuales; p.ej., una mujer de pie que toma el falo desproporcionado de su compañero sedente.

Dentro de la variedad de posturas representadas en la colección mencionada, podemos intentar una clasificación general -que podríamos hacer extensiva al resto de las expresiones artísticas eróticas egipcias -, en la que distinguimos cinco tipos; a saber:

1. Coito vaginal : las cuatro posiciones usuales son (a) el hombre acostado encima de la mujer; (b) el hombre arrodillado y la mujer yaciendo boca arriba; (c) el hombre arrodillado y la mujer apoyada en sus extremidades; y (d) la posición lateral, con la mujer dándole la espalda a su compañero, mientras ambos yacen acostados.

2. Coito anal : aunque difícil de distinguir en el arte de superficie, es muy clara esta postura en las “figuras obscenas” de bulto exento. Entre los ejemplos más seguros de las primeras encontramos las ilustraciones del Papiro Turín 55001 o Papiro Satírico de Turín, una suerte de panfleto burlesco de tiempos de Ramsés II, en el que se satiriza al soberano y a la alta sociedad, [6] y en donde vemos al menos dos posiciones sexuales: posterior , con el hombre arrodillado y la mujer apoyada en sus extremidades, y lateral , con la pareja reclinada sobre un flanco (actitud similar a la 1.d).

3. Coito oral : casi desconocido en las representaciones egipcias, aunque ciertas “figuras obscenas” que muestran a un hombre sentado y dotado de un falo desmesurado, que es sostenido por su compañera de pie y lo acerca a su boca. No conocemos ningún ejemplo de fellatio o cunninlingus hasta ahora, pero el material documental disponible o publicado es muy escaso como para afirmar su absoluto desconocimiento en el antiguo Egipto.

4. Onanismo : las “figuras obscenas” en las que una mujer sostiene o empuña el miembro viril de su compañero, podrían ser consideradas también como representativas de este “juego” sexual. No se conoce, que sepamos, ningún caso de masturbación femenina, ya sea con o sin la asistencia de un cuerpo extraño. Es destacable, sin embargo, la gran cantidad de objetos de barro o piedra que representan un falo erecto, hecho que podría insinuar su empleo en el onanismo femenino. Tal idea debe descartarse de inmediato ante, i.a., la existencia de un ejemplar que muestra un falo alado con testículos de 19 cms. de largo ( CGCairo-JdÉ 42035 ), que es imposible que haya tenido tal destino. Es muy posible que este tipo de esculturas se relacionen con el mito heliopolitano según el cual Atum, el demiurgo creador, generó a la primera pareja cósmica, Shu y Tefnut (o, Tefenet), por un acto de masturbación. [7] Este “motivo” erótico-mitológico está atestiguado ya en pinturas sobre ceramios del Período Predinástico [8] y quizás la imagen de un varón masturbándose (o siendo masturbado) pueda guardar alguna relación con dicho acto generativo.

5. Otros motivos : aquí incluimos una serie de pocas figuraciones que enseñan casos de zoofilia o bestialismo , en las que el animal juega siempre el papel masculino y la mujer el humano; p.ej., una ninfa acompañada por un babuino o un asno en el acto del coito vaginal ( CGCairo 32950 ). [9] Merecen mencionarse las estatuillas de divinidades, especialmente Bes, protector de las parturientas y genio apotropaico, y Harpocrates u “Horus el Niño”, comúnmente en actitud itifálica. Entre los derivados de esta clase de imágenes debemos incluir las que muestran a un hombre itifálico tocando el arpa o en las que esta última es, en realidad, un enorme falo.

Escena orgiastica.Tumba de los Toros, Tarquinia (Italia), circa 550- 40 a .C.
El significado e interpretación que debe darse a esta vasta tipología erótica está muy disputado, especialmente por la carencia de información sobre la procedencia cierta de muchos de estos objetos y por su inaccesibilidad para los interesados en su estudio, muchas veces por timoratas razones “morales”: recién en 1980 se conoció al Papiro Satírico de Turín en forma integral, gracias al alemán J. Oslin. De este papiro siempre se reprodujo el registro superior, de carácter “satírico” -con representaciones que recuerdan las Fábulas de Esopo y similares -, pero omitiéndose pudorosamente el importante registro inferior, que enseña la única representación conocida de un prostíbulo en tiempos faraónicos . Allí, los altos dignatarios de la corte y los grandes sacerdotes retozan con prostitutas profesionales, exhibiendo sus penes erectos y de tamaño desproporcionado, quizás como una burla a su incontinencia -porque nos parece obvio que, en este caso, el descomunal tamaño de sus miembros viriles no tiene el mismo sentido que en las “figuras obscenas” -.

Cada uno de los personajes ilustrados está acompañado por un breve texto que reproduce el diálogo amoroso; p.ej., una de las prostitutas le dice a su pareja, quien la penetra por detrás mientras ella se apoya sobre sus extremidades: “¡Ven y hazme el amor por atrás!”: ¡una frase que pareciera salida de algún video-porno moderno! Este notorio documento, actualmente muy fragmentado pero magistralmente reconstruido, lamentablemente es de procedencia desconocida.
Dado el contenido y el estilo, tanto artístico como epigráfico, y gracias a que contamos con muchos diseños eróticos sobre ostraca que provienen de la villa obrera de Deir el Medina (Tebas Occidental), que están bien datados en el Reino Nuevo Tardío (Período Ramésida en adelante), al igual que el papiro en cuestión (fechado en el reinado de Ramsés II), no es improbable que este último también provenga de la región tebana, y, porqué no, de la mano de algún artista-escriba asignado a aquella villa obrera o a los templos funerarios soberanos de la orilla occidental.

Las “figuras obscenas” en las colecciones de los grandes museos parecen dormitar en sus cajas y no son nunca exhibidas -menos aún publicadas-. Recientemente, el Dr. G.T. Martín descubrió un sustancial escondrijo de este tipo de objetos en la Necrópolis de los Animales Sagrados, en Saqqara Norte, dentro del recinto consagrado a varios animales sacros. [10] Un escondrijo similar, pero muy mal registrado y sin publicar, fue encontrado entre 1905 y 1906 por J.E. Quibell, en las llamadas “Cámaras de Bes”, al este de la pirámide de Teti, también en Saqqara Norte: los objetos encontrados se han perdido en los registros del Museo Egipcio de El Cairo y las “cámaras”, actualmente, han desaparecido sin dejar rastros visibles. [10ª]

Por lo menos, estos hallazgos arqueológicos prueban a todas luces que las figuras eróticas tenían un sentido religioso o que estaban imbuidas de una significación profunda que iba más allá de lo profano. El escondrijo de las “Cámaras de Bes” es significativo porque este dios aparece corrientemente entre los motivos de las “figuras obscenas”.

Escena erótica. Espejo de bronce procedente de Corinto, mediados del siglo IV a.C.

Dejemos ahora el material arqueológico y volvamos nuestra atención a la literatura mitológica, que es rica en situaciones de naturaleza sexual y que permite inferir algunas ideas acerca de las relaciones eróticas aceptables y aceptadas por la sociedad antigua. Comencemos diciendo que los mitos, aunque le suene extraño al creyente moderno, abundan en episodios sexuales, lo que no debería suscitar ninguna sorpresa ya que los mitos son normativos de la conducta social y sancionan las formas de las relaciones humanas en base a un arquetipo divino.

Refirámonos, en esta ocasión, a la homosexualidad , tanto masculina como femenina (lesbianismo): en el ciclo mitológico osiriano, que se constituye formalmente en tiempos de la Quinta Dinastía y se consigna en los Textos de las Pirámides de la Sexta ( circa 2300- 2200 aC ), Osiris, Isis, Neftys y Set, son los últimos “hijos” de la Gran Ennéada o Corporación de los Nueve Dioses de Heliópolis; Osiris es muerto por su hermano Set, el dios de la Confusión, quien pretende el trono de Egipto. Osiris e Isis, la Gran Maga , copulan post mortem e Isis queda preñada de Horus, el Vengador de Su Padre, quien restaurará la memoria de su padre difunto, ahora convertido en el Rey y Juez de los Muertos, y recibirá, como su legítimo heredero, el gobierno del país luego de derrotar a su malvado tío. El enfrentamiento entre Horus y Set perteneció, originariamente, a un ciclo mitológico diferente al osiriano, que recién lo incorpora cuando es elaborado hacia mediados del Reino Antiguo: en ese mito primitivo existe un “episodio homosexual” entre ambas divinidades; en él, Set intenta violar a Horus para, posteriormente, acusarlo ante el Tribunal Divino de ser indigno para gobernar Egipto. Mediante una artimaña ideada por su madre Isis, Horus engaña a Set y recoge su semen; Isis lo pone en una planta de lechuga (considerada como afrodisíaca por los egipcios), que es entregada a Set para el desayuno, previamente al juicio definitivo. Al acusar a Horus, Set invoca a su semen para que surja de donde se encuentre, y, para gran deleite de Horus e Isis, y para su enorme sorpresa, lo hace sobre su propia cabeza bajo la forma de un globo o disco (¿solar, lunar?). Ante la evidencia, el tribunal divino decide que Horus debe ser coronado rey de Egipto. [11]

Escena de un prostibulo en el Papiro Turin 55001. Periodo Ramesida, tiempos de Ramses II, Reino Nuevo Tardio. Actualmente en el Museo Egipcio de Turin.

Amuleto falico de epoca romana, circa siglo I° a.C. Foto J. Latova.

El Dicho 125 del LdM , conocido como ” La Confesión Negativa “, enumera, entre aquellas acciones que el difunto niega haber realizado en este mundo, que “no he copulado con un(a) joven” -se entiende que del mismo sexo que el del declarante -; esto es, no ha sido un homosexual. Que ésta era condenable para los egipcios lo prueba otra negación del mismo Dicho: “¡Oh Tú, quien tiene la vista detrás suyo, quien procede de la tumba! ¡Yo no he sido un pervertido! ¡Yo no he sido un homosexual!”. [12]

La caótica personalidad de Set presenta aristas interesantes sobre los valores sexuales reprobados por la sociedad faraónica: su consorte, Neftys, nunca entabla relaciones amorosas con él, sino que se muestra como un alter ego de su hermana, Isis. Su nombre propio, Nebet-Hut , significa “La Señora de la Casa” y denota su rol “normal” como otro paradigma de la mujer egipcia socialmente aceptada. Es por ello que se aparta de Set y que puede tener sexo con el marido de su hermana, Osiris, relación de la que nacerá Anubis, el dios que le embalsama. Esta relación es consentida por Isis, quien debía ver en su hermana Neftys no más que una concubina o esposa secundaria -si es que tal concepción existió alguna vez en la mentalidad egipcia- de su esposo, a quien, por otro lado, protege de Set, el “anormal”.[12ª]

En el templo de Edfú, Set es llamado “El Afeminado” ( hemety , lit., Quien es como Mujer) de una manera despectiva. [13] Por su parte, esta deidad tiene relaciones sexuales con otras diosas, pero éstas son extranjeras (propiamente, asiáticas): Anat y Astarté, oriundas precisamente de las regiones que habitualmente se atribuyen, en la literatura preceptiva o moralista, a las prostitutas profesionales . La “mujer extranjera” o “desconocida en su ciudad” es la imagen clásica de la prostituta en los textos de instrucción moral. Por si esto fuera poco, las relaciones amorosas entre estas diosas y Set se reducen exclusivamente al coito contra natura o anal, y jamás se menciona al coito vaginal como forma amatoria entre ellos. Agreguemos que la descripción que se hace de esas diosas remite a su vestimenta “masculina” y a sus modos “de hombres”, lo que claramente insinúa su naturaleza sáfica.

En una palabra, Set sólo puede tener tratos sexuales considerados “aberrantes” o “caóticos” para la sociedad antigua. El coito anal, indudablemente practicado por los egipcios como vimos en otros testimonios, debe verse aquí, más apropiadamente, como un símbolo del carácter estéril de Set, cuya actividad sexual no conduce a la procreación, sino únicamente al desenfreno carnal. Sea como fuere, encontramos evidencias religiosas que apuntan a que el homosexualismo masculino y femenino es rechazado por los egipcios antiguos -al menos en un aspecto formal -, ya que, para ellos, era una práctica no fecundativa o procreativa, contrariamente al coito vaginal, cuyo modelo es la relación Osiris ~Isis.

NOTAS

[*] Artículo inédito. Especial para Amigos de la Egiptología. © Jorge Roberto Ogdon, 1991, (versión revisada:) 2000. Queda hecho el depósito que marca la Ley de Propiedad Intelectual N° 11.723 . Es propiedad.

[1] L. Manniche, La esfinge erótica. La vida sexual de los antiguos egipcios (Barcelona, 1988 [ed.or. en inglés: 1987]). El auge reciente que ha tenido el tema de “La Mujer” y “Lo Femenino” en el antiguo Egipto ha redundado en la publicación de numeroso artículos, libros y catálogos de exhibiciones -imposibles de enumerar aquí -, que, entre otros aspectos tocan, más o menos profundamente, el de su sexualidad. Entre las contribuciones recientes en español, de carácter divulgativo, pueden recomendarse, i.a., N. Ares, “La alegría incesante del Sexo” en Selecciones de Misterios de la Arqueología: Egipto (2). n° 2 (Barcelona, 1999), 28-33; y A. Pérez Gutiérrez, “Cara y cruz del encantamiento amoroso” en íbidem: Egipto n° 7 (Barcelona, 2000), 62-6.

[2] Ver i.a. el excelente informe de E. Sánchez Montañés~G. Vázquez Chamorro, “Sexo y erotismo en la cerámica preincaica” en Historia 16 , año III, n° 32 (1978), 40-50. Se conoce, también, un único caso de cerámica erótica procedente del norte argentino, que muestra un coito anal o contra natura ; ver Arte argentino Antes (Buenos Aires, 1980), 8-9. El Arte Erótico ha existido en muchas culturas, tanto de la región mediterránea como asiática, entre las que debemos contar a las griega, romana e india. Cuando decimos que el único parangón existente para el “caso egipcio” es el “caso preincaico”, nos referimos específicamente a las enormes similitudes que presenta el “escenario erótico” enseñado por las figuraciones. Se podría aducir que el acto sexual, siendo una actividad común y compartida por todos los seres humanos -de una forma u otra -, sería de lo más lógico encontrarnos con tales semejanzas en cualquier cultura; sin embargo, el elaborado ideario de un Kama Sutra no aparece por ninguna parte en el antiguo Egipto, obviamente porque los antiguos egipcios practicaban el sexo de otras maneras, algunas coincidentes pero otras (quizás muchas) no.

[3] Voz griega que se utiliza, en la jerga “técnica” egiptológica, para designar fragmentos y trozos de cerámica o piedra que eran empleados por los artistas-escriba como “borradores” o soportes de escritura “económicos”.

[4] G.T. Martin, “‘Erotic’ Figurines: The Cairo Material” en Göttinger Miszellen. Beiträge zur ägyptologischen Diskussion 96 (1987), 71 y ss.

[5] Ver Id., loc.cit.

[6] J.H. Oslin, Der Papyrus 55001. Satirisch-erotische Zeichnungen und Inschriften (Turín, 1981). Para la parte “satirica”, ver i.a. S. Curto, La satira nell’antico Egitto ; Quaderno n° 1 (Turín, s.f.), passim . No queremos dejar pasar la oportunidad de señalar que, si bien nunca fueron hechas públicas, existieron (y aún existen) copias y facsímiles de la sección “impúdica”, realizadas por diversos interesados, ya desde el siglo XVIII en adelante (para la “historia” del documento, ver J.H. Oslin, o.c., 5 y ss.). Este dato es muy interesante, por lo siguiente: todo aquel que conoce la obra del ilustrador Aubrey Beardsley recordará, sin duda, aquellas escandalosas láminas que acompañan la obra del poeta Oscar Wilde, Salomé (ver O. Wilde, Salome [Branden Publ. Co., s.d., reed. 1989], passim ), en las cuales se enseñan grupos de enanos patizambos sosteniendo alegremente los desmesurados falos de los principales personajes masculinos, exactamente como ocurre en el antiguo papiro . ¿Habrá tenido ocasión Aubrey Beardsley de verlo en privado? Nadie puede dejar de sentirse impresionado e intrigado al comparar las asombrosas semejanzas de ambas expresiones artísticas. Para la vida y obra del ilustrador inglés, ver i.a. Best Works of Aubrey Beardsley (Nueva York: Dover Inc., 1990); S. Calloway, Aubrey Beardsley (Nueva York, 1998) .


erotismo_romano_1.jpgerotismo_romano_2.jpgerotismo_romano_3.jpgmin2.jpgpapiro_erotico_de_turin.jpgsuper-polla.jpg

AddThis Social Bookmark Button
4 Comentarios »