“Si el pobre te debe mucho dividelo en tres partes: perdona dos y deja sólo una. Esto, ya verás, es lo mejor de esta vida; a partir de entonces dormirás bien y por la mañana todo te parecerá maravilloso; porque es mejor ser apreciado por amor al prójimo que tener riquezas almacenadas; mejor saborear el pan con buena conciencia que tener riquezas cargadas de reproches”. (Escriba Amenemope Dinastía XX)