La medicina en el antiguo Egipto se enseñaba en las casas de la vida adjuntas a los templos. En ellas se realizaban los cuidados especiales a los enfermos y se formaba específicamente a médicos por medio de prácticas controladas por los sacerdotes, prácticas que luego aquellos ejercían con la clientela.
Los egipcios llamaban a los médicos Sun-Nu, que significaba “el hombre de los que sufren o están enfermos” y en sus diagnósticos mezclaban la ciencia y la magia, Sus principales dioses fueron Thoth (médico de los dioses); Serapis (dios de la salud) e Imhotep (dios de la medicina).
Los sanadores egipcios clasificaron las enfermedades en:
a. Las atribuidas a espíritus malignos.
b. Las de causas manifiesta como los traumatismos.
c. Las de causas desconocidas, atribuidas a los dioses.
La magia y la religión estaban estrechamente unidas a la vida de los egipcios, los conjuros estaban íntimamente unidos al remedio para que surtiera efecto la sanación.
Los egipcios se dedicaron a estudiar el porqué se ponían enfermos y se morían, por eso pretendieron curar las enfermedades usando la magia y algunos medicamentos vegetales, asi mismo hicieron una recopilación de las plantas que causan enfermedades, matan o curan.
Había una gran especialización entre los llamados médicos en el antiguo Egipto, cada médico cuida una sola enfermedad, unos son médicos de la cabeza, otros de los dientes, otros del abdomen, otros de medicina interna.
Se dice que la medicina Egipcia es una de las más antiguas, ya que en el papiro de Kahun del año 1900 A.C. revela conocimientos médicos de hasta 3000 A.C., así mismo Homero conoció Egipto como “País de los médicos”, así lo relata en la Odisea IV, 227 – 232.
Aparte de los papiros Médicos, también hay valiosas fuentes de información sobre medicina en el estudio de las momias y restos humanos en los que por estudios de Paleodiagnóstico, se conoce de las enfermedades que padecieron y permiten deducir las causas de la muerte de estas momias, se han estudiado las secuelas de fracturas, así como los dibujos de herramientas, instrumentos encontrados en los antiguos sepulcros y templos.
Los médicos egipcios estaban organizados, eran famosos y respetados tantos en su país como en Grecia y Mesopotamia y existía en su organización sanitaria el título de Jefe de los Médicos.
Los médicos egipcios determinaron y aprendieron las especialidades, así tenemos Suno médico general, (Suno – Ir oculista), Custode del ano – (cuidador del ano del faraón), médico para enfermedades ocultas o de origen desconocido, dentista (Sehedy – Suno); inspector médico, (Suno – Generet) médico del trabajo, (Sa – Hermen), el que hace cauterizaciones,
La asistencia sanitaria era gratuita, era para todas las clases sociales, disponible en todo el país y en cualquier momento, el estado pagaba a los médicos, que tenían que utilizar y cumplir con un protocolo, anotando el aspecto del paciente, estado de conciencia, poder auditivo, olor del cuerpo, escalofríos, aspectos de las secreciones, orina, flema, especificando su aspecto, los edemas, la temperatura y alteraciones del pulso, es decir prácticamente una historia clínica del paciente muy completa.
El protocolo seguido por los médicos esta descrito en el papiro Ebers. La secuencia es la siguiente:
• Hacer preguntas al enfermo, con orden y pacientemente,
• Investigar entre sus allegados,
• Encontrar el origen directo e indirecto del sufrimiento,
• Buscar la existencia de antecedentes familiares,
• En caso de recaídas, verificar si el tratamiento es el adecuado,
• Preparar un plan de cuidados, a corto y medio plazo.
Al llegar aquí, el diagnóstico se confunde con la prescripción: se convierte en un informe detallado que incluye los cuidados médicos y los medicamentos. Lo primero que se intenta es impedir el sufrimiento, a continuación detener el avance de la enfermedad, para terminar encontrando su eliminación.
Habían tres categorías de médicos:
• Los médicos, llamados por los egipcios sun-nu , que quiere decir el hombre de los que sufren o están enfermos , ejercían fuera del templo. Ellos lo hacían de una manera “laica”, pero según los preceptos del templo. Su dios tutelar era Dyehuty, al que los griegos llamaron Thot. Comenzaban sus prácticas como médicos itinerantes: iban a ver al paciente, y atendían una única clase de enfermedad: eran especialistas. Sólo el médico con una gran experiencia reconocida llegaba a ser generalista. Después de un período itinerante, el sun-nu podía intentar entrar en un centro de cuidados, o ejercer en su residencia.
• Los médicos uabu-sekhmet ejercían sólo en el templo. Para ellos, la práctica de la medicina estaba impregnada totalmente por la religión, prácticamente ejercían la magia. Eran dependientes de la diosa Sejmet, la diosa de la curación. Estos eran los médicos del faraón, el dios en la tierra.
• Los médicos exorcistas, que curaban por medio de encantamientos y amuletos.
La profesión médica en Egipto era muy respetada, estimada y honrosa, hubo varios reyes médicos, como Athothia de la Primera Dinastía (hijo de Mena, que compuso obras anatómicas) y el rey Zozer, apodado “El Curador” con su visir Imhotep.
Los embalsamamientos (parte de una ceremonia religiosa para la vida en el más allá), aparentemente no está relacionada con la medicina, pero debían tener, los que la practicaban, conocimiento de anatomía, ya que manejaban las vísceras, el contenido del cráneo y el corazón que era el centro del sistema de la vida, el curtido de la piel, los vendajes y la forma de conservar las momias, si indican la preparación que tenían los sacerdotes embalsamadores en el arte médico.
La interpretación de los papiros es la principal y fuente más importante, de conocimientos, son el reflejo del estado de la medicina egipcia. Son casi doce, los papiros encontrados y descifrados, en unos se describe recetas y fórmulas mágicas de contenido médico, otros reseñan casi solo Ginecología, Obstetricia, otros describen los del Corazón, otros sobre enfermedades de los ojos, pero los papiros más importantes son los estudiados por George Ebers y Edwin Smith, que revelan importantes y útiles datos para documentar la medicina en el antiguo Egipto. También nos han llegado indicios de la medicina egipcia a través de las ostracas (En el Antiguo Egipto este término se aplica a los fragmentos calcáreos, o de cerámica, sobre los que el escriba, o el aprendiz de escriba, esbozaba un dibujo o un texto) y de recetas copiadas por los griegos. Concretamente Hesy-Ra, que vivió hacia el año 3000 a. C., es considerado el médico más antiguo que se conoce.
En el papiro de Ebers – 1550 años a.C:, es considerado como un tratado de Medicina, Ginecología e Higiene, en donde hay gran cantidad de esquemas de anatomía y fisiología del corazón y de los vasos, demuestran el conocimiento de los movimientos del corazón centro de la vida, describen los 48 vasos que van a todo el organismo, estudia el Tracoma y hace referencia a casi siete mil sustancias medicinales, ochocientas fórmulas con datos cuantitativos de los compuestos; constituye una recopilación de las más diversas disciplinas médicas, medicina interna , oftalmología, dermatología, ortopedia, afecciones de la cabeza (lengua, dientes, nariz, oídos), hay datos anatómicos, patológicos y fisiológicos con explicaciones de cada enfermedades y su terapia, descripciones de enfermedades quirúrgicas como el carbunco, ganglios tuberculosos, fistulas, hemorroides, tumores, hernias, hidroceles y varices.
El papiro de Edwin Smith, de contenido quirúrgico, con una extraordinaria precisión en sus descripciones y detalles de las afecciones quirúrgicas: heridas, fracturas óseas, luxaciones, quemaduras, abscesos, tumores que se pueden producir de la cabeza a los pies, descripción de mucho instrumental quirúrgico, este papiro es considerado como un tratado de Cirugía de Urgencia.
En los textos de los papiros está la patología y la terapéutica y se han logrado identificar numerosas enfermedades, numerosas fórmulas mágicas para la curación. En el Papiro “Secretos de los Médicos”, se habla de doce vasos cardiacos, según el papiro de Brugsh la cabeza tiene 32 venas y el pulmón doce lóbulos; los egipcios conocían y diagnosticaban las enfermedades intestinales: disentería, parasitosis intestinales, afecciones del recto, hemorroides, etc. las enfermedades para los egipcios eran sólo síntomas o agrupaciones de síntomas, lo que sugiere ya un elevado grado de razonamiento diagnóstico pues ya usaban la inspección y la palpación. El más antiguo papiro, el de Kahun, que describe el tratamiento de las enfermedades de la vagina y del útero, métodos para el diagnóstico del embarazo y la determinación pre – natal del sexo.
La farmacia se desarrolló notablemente, en los papiros de Grapow y Deines, se relatan hasta setecientos medicamentos en la preparación de remedios y perfumes
Los egipcios fueron destacados farmacólogos, ya en el papiro de Ebers, se encuentran hasta mil recetas y entre los remedios más usados se menciona a la cebolla, ajos, miel, cerveza, higos, semillas de lino, hinojo, mirra, aloes, azafrán, opio, lechuga, usaban el café y el cacao como estimulantes y ciertos preparados de plomo, cobre, antimonio. El uso de purgantes era muy frecuente.
La oftalmología se desarrolló extraordinariamente, ya que las enfermedades de los ojos eran muy frecuentes, la “Oftalmía del desierto” conocida hoy como Tracoma endémico.