Descubierto en Alejandría los restos de un templo levantado hace mas de 2300 años.
ULTIMAS NOTICIASUna misión arqueológica egipcia ha descubierto en Alejandría los restos de un templo ptolemaico dedicado a la diosa Bastet y perteneciente a la reina Berenice, esposa de Ptolomeo III cuya construcción se remonta al siglo III A.C.
Parece ser que la expedición que estaba dirigida por Mohamed Abdel, también desenterró 600 objetos todos diferentes.
Al hacer unas excavaciones rutinarias en la zona de kom, en la ciudad mediterránea de Alejandría dentro de un recinto militar.
Algunos de los objetos que se han rescatado son una figura de la diosa Bastet ( representada en forma de gato) y 3 estatuas de Bastet en tres diferentes puntos de la excavación.
Carlos Eduardo Rodríguez
ULTIMAS NOTICIASPuede que para muchos de Ustedes aun no les suene quien es Carlos Rodríguez les recuerdo el artículo que puse sobre el:
Pues parece ser que su teoría va a ser expuesta en el IV Congreso Ibérico de Egiptología, que se celebrará el próximo Septiembre en Lisboa, Portugal.
Así que desde cleoppatra quiero decirle ¡¡ ENHORABUENA !!
Carlos ya nos tendrás informados.
Descubierto sarcófago de hace 2500 años en Egipto
ULTIMAS NOTICIASUnos arqueólogos desenterraron un sarcófago de hace 2.500 años en la necrópolis de Saqqara, el principal cementerio de la antigua ciudad egipcia de Menfis.
Por lo visto es el más antiguo sarcófago hallado en la necrópolis, situada a unos 30 kilómetros al sur de la capital egipcia y en cuyo centro se encuentra la pirámide del faraón Dyoser (2.720- 2700 a.C.).
Hallan nuevas tumbas de los constructores de las pirámides
ULTIMAS NOTICIASUnos Arqueólogos Egipcios acaban de descubrir una serie de tumbas de unos obreros en los que ayudaron a construir la pirámide de Kheops.
Es de la dinastía (2649-2513 antes de Cristo) ” por lo visto si se tratara de esclavos no habrían podido construir sus tumbas en esta zona “
Relatos
Relatos.- EL CONFLICTO DEL FARAON .-
Setne soñó un día que paseando por la avenida del templo de Ptah en Menfis encontraba a una mujer bellísima. El deseo de poseerla le inflama y sin rodeos se dirige a ella para proponérselo a cambio de diez monedas de oro. Ella responde:
—Soy una sacerdotisa, no una cualquiera. Si quieres hacer conmigo lo que deseas, ven al templo de Bastet, a mi casa donde hay todo ajuar, y harás lo que deseas conmigo sin que nadie del mundo me encuentre. No me comporto como una plebeya en la calle. Setne dijo: es justo, y no dudó en ir al templo de Bastet. Encontró una casa muy alta con un muro alrededor, que tenía un jardín al norte y un embarcadero a la entrada. Setne preguntó: ¿De quién es esta casa?. Le dijeron: Es la casa de Tabubu.
Setne atravesó la puerta y dirigió la vista a la casa del jardín. Avisaron de esto a Tabubu, y ella bajó, tomó la mano de Setne y le dijo:
—¡Por la salud de la casa del profeta de Bastet, señora de Anejtauy, a la cual has llegado! ; me será muy agradable que subas conmigo.
Setne subió la escalera de la casa junto a Tabubu, hasta alcanzar el piso superior de la casa, que estaba limpio y regado con agua, y su pavimento regado era de auténtico lapislázuli y de auténtica malaquita. Allí había muchas camas cubiertas de tela preciosa y sobre la mesa había muchos vasos de oro. Pusieron incienso en el quemador y llevaron ungüento del que usa el faraón. Setne pasó un día feliz con Tabubu, pero no veía aún su aspecto. Setne dijo a Tabubu:
—Hagamos aquello por lo que hemos venido aquí.
Ella le dijo:
—Estás próximo a satisfacer tu deseo, pero yo soy una sacerdotisa, no una mujer cualquiera. Si quieres hacer conmigo lo que ansías, me tienes que hacer un escrito de alimentos y una cesión de todo cuanto poseas.
Él dijo:
—¡Que traigan un escriba de la escuela!.
Lo trajeron inmediatamente y Setne le hizo redactar un escrito de alimentos y una cesión de todo cuanto poseía. Avisaron a Setne:
—Tus hijos están abajo
Él dijo:
—Hacedlos subir
Entonces Tabubu se levantó y se vistió con un vestido de tela preciosa; a través del cual Setne podía ver todos sus miembros. El deseo que sentía se hizo mayor que antes. Setne dijo:
—Tabubu, permite que haga aquello por lo que he venido aquí. Pero ella dijo:
—Estás próximo a satisfacer tu deseo, pero yo soy una sacerdotisa, no una mujer cualquiera. Si quieres hacer conmigo lo que ansías, deberás hacer que tus hijos firmen mi documento para que no lleguen jamás a litigar con mis hijos por tus bienes. Setne hizo subir a sus hijos y les hizo firmar el documento.
Entonces Setne dijo:
—A ver si puedo hacer aquello por lo que he venido aquí
Pero ella le dijo:
—Estás próximo a satisfacer tu deseo, pero yo soy una sacerdotisa, no una mujer cualquiera: si quieres hacer conmigo lo que ansías, deberás hacer que maten a tus hijos, para que no lleguen jamás a litigar con mis hijos por tus bienes.
Setne dijo:
—Que les hagan la atrocidad que te ha venido a la mente. Mataron a sus hijos delante de él y les arrojaron a la calle desde la ventana, a los perros y a los gatos, para que comieran sus cadáveres, y él lo oyó mientras bebía con Tabubu.
Entonces dijo Setne:
—Tabubu, hagamos aquello por lo que hemos venido aquí; he hecho todo lo que has dicho.
Ella le dijo:
—Ven a esta habitación.
Setne fue a la habitación y se tumbó en una cama de marfil y ébano y su deseo hallaba cumplimiento: Tabubu se acostó junto a Setne, y él alargó el brazo para tocarla. Pero entonces ella abrió su boca hasta el suelo con un gran grito y Setne se despertó como si estuviera dentro de un horno.
.- EL SUEÑO.-
El sol va desapareciendo, y poco a poco, el manto de la noche va cubriendo la ciudad de Tebas. Paulatinamente va remitiendo el calor sofocante, y la ciudad vuelve a la vida.
Antes de que el sol se oculte, ella va cada día con su madre a esperar al más mayor de sus hermanos, que asiste al Templo para aprender el oficio de escriba.
Pero sus ojos buscan entre los aprendices a uno en especial, aquel que le provoca un sentimiento de amistad distinto a lo que había conocido hasta ahora. Ahí está, su poeta.
Se miran, sonríen, y toman caminos opuestos, aunque saben que minutos más tarde van a encontrarse bajo las acacias que hay cerca del río, donde su intimidad está libre de miradas y habladurías.
Cada tarde ansía volver a verlo, y charlan durante horas sobre sus cosas, él le escribe poemas, le dice las cosas más hermosas que ella haya oído en su vida. Es algo maravilloso. La hace sentir, reír, llorar…
Él es su espejo, su otro yo, es la mitad que la complementa desde que en tiempos remotos, los dioses separaron las almas de cada ser en dos partes semejantes, que desde entonces se buscan eternamente y rara vez se encuentran.
Esta vez, el destino les había sonreído y los hizo encontrarse.
Pero ella sabía, desde el principio, que su bella historia no duraría para siempre, que algún día él tendría que partir hacia otras tierras, y ella quedaría allí, con el alma rota de nuevo, esperando que llegara la hora de reencontrarse.
Pero, pase lo que pase, dejará en ella una huella imborrable, y un sentimiento especial que perdurará más allá de la muerte.
La procedencia de esta poesía es de: Marta Perez Egiptodreams
POESIA EGIPCIA
Oh, quien fuese su espejo,
Para ser siempre el blanco de su mirada
Oh, quien fuese su vestido,
Para estar siempre envolviéndola
Oh, quien fuese el agua que lava su cuerpo
Oh, quien fuese bálsamo perfumado para ungirla
Oh, quien fuese la banda de lino que ciñe sus pechos
Oh, quien fuese el colar que acaricia su cuello
Oh, quien fuese la sandalia que ella pisa.
……………………………………
Hace siete dias que no veo a mi amada
La enfermedad me ha atacado,
El corazon me oprime
Su recuerdo, paraliza mis miembros
Voy dando tumbos, con fiebre entristecida
Navego hacia el ensueño de Isis
De vez en cuando, ni tan siquiera recuerdo mi nombre
Mi amada, es para mi, mejor que cualquier remedio
Es mas para mi que el recetario
Mi secreto, es el remedio casero de Hathor
Al sonido de su voz
Mi corazon late al compas de su melodía
Cuando la beso
Ra en su esplendor son sus pechos
Cedros del libano sus muslos
Huyen de mi los demonios,
Dejándome sereno.
Pero ella se fue hace siete dias.
EL IMPONENTE MUNDO DE LOS MUERTOS
Si grande era el poder de los dioses y casi tanto el de sus designados, los faraones, el mundo de la muerte era, en definitiva, el que gobernaba la vida de los humanos, ya que toda la vida se orientaba a cumplir con el costoso rito del enterramiento, de la preservación del cuerpo del difunto y del acopio de los muchos bienes que debían acompañarle en su marcha hacia la vida eterna. Además de todo este cortejo de muebles, barcas rituales, imágenes del muerto, efigies de los dioses menores y mayores, alimentos, libros de oraciones y consejos, debía permanecer el cuerpo, tan intacto como se supiera hacer, porque todavía no se había llegado a abstraer la idea del “alma”, y sólo se identificaba la posibilidad de la vida tras la muerte con la conservación del aspecto humano. Por ello, en los enterramientos más privilegiados, se conservaban embalsamadas por separado, junto a la momia igualmente embalsamada, las vísceras del difunto, ya que no resultaba posible, por su rápido deterioro, mantenerlas dentro del cadáver. Aquí jugaban un papel decisivo los cuatro hijos de Horus, puesto que -al igual que hacían con las entrañas de Osiris- ellos cuidaban del buen estado de las vísceras humanas y las protegían de cualquier peligro que pudiera amenazarlas. Las cuatro se repartían sus cometidos de la siguiente manera: Amsiti estaba al cuidado de la vasija que contenía el hígado; Hapi velaba por la urna en donde se encontraba el pulmón; Tuemeft vigilaba el estómago del difunto; y, finalmente, Kebsnef cuidaba del vaso en el que se conservaban los intestinos. Pero no estaban solos los cuatro hijos de Horus en estas trascendentales tareas de ultratumba, ya que Isis acompañaba a Amsiti; Neftis estaba con Hapi; Tuemeft cumplía su misión junto a Neit, la diosa de las aguas del Nilo;y Selket, divinidad del Delta y quien había criado al gran Ra, estaba con Kebsnef
A Osiris
Repartido en pedazos y en lamentos,
repartido en países y en canciones,
repartido en lejanos corazones,
repartido en profundos monumentos.
Repartido en obscuros sentimientos,
repartido en distintas emociones,
repartido en palabras y oraciones,
repartido y perdido en los momentos.
Heredero del tiempo y del espacio,
víctima de transcursos y distancias,
ser en seres deshecho y repartido.
Yo busco tu hermosura y tu palacio,
tu boca de rubíes y fragancias
para reunirte solo en un gemido
¡¡ FELIZ AÑO 2010 !!
UncategorizedDesde cleoppatra quiero desearos un Feliz 2010 y que todos vuestros deseos se os hagan realidad en estos tiempos de crisis.
Un saludo a todos









