Como es evidente, la palabra “electrum” procede del latín, a partir de un vocablo griego (elektron).
El electrum era una aleación muy utilizada por los antiguos egipcios, compuesta de oro y plata. Es una aleación natural, frecuente en los depósitos aluviales de oro.
Según Plinio (XXXIII:23) cuando la aleación tenía menos de un 20% de plata se la denominaba oro, mientras que cuando el contenido era superior se consideraba electrum.
Su color es más claro que el oro y se empleó, entre otras cosas para recubrir la parte alta de los obeliscos e incluso parece que algunos fueron recubiertos en su totalidad.
Por su color y por emplearse como recubrimiento de obeliscos, el electrum podía tener cierta conexión con la luminosidad del Sol.
La palabra Electrum tuvo dos significados en la antigüedad:

* Una aleación de oro y plata, en proporción aproximada de 4:1, similar al actual oro blanco.
* El ámbar, conocido por los griegos desde la época homérica.

Existe evidencia del uso de electrum que se remonta al tercer milenio A.C. en el Reino Antiguo en Egipto, a veces como material de recubrimiento exterior de los piramidones que se colocaban en la cúspide de las pirámides y obeliscos en el antiguo Egipto.

El electrum también fue utilizado para fabricar antiguos vasos y monedas.