Tesoros Sumergidos de Egipto
LECTURA Junio 3rd, 2008Hoy nuestra amiga Tareixa nos cuenta un poco la Exposición Tesoros sumergidos de Egipto.
Tareixa:
No quiero desanimar a nadie a que visite la exposición que tienen montada en Madrid “Tesoros Sumergidos de Egipto”, pero lo cierto es que me ha dejado fria.
No puedo ser totalmente objetiva, ya que después de visitar el País de los Dioses, de ver y disfrutar a mis anchas de todas esas Obras increibles en su propio entorno, de poder sentir su poder, su fuerza y su magia, no hay exposición por bien montada que esté que sacie mi hambre de Egipto, así que no me hagais demasiado caso, me he vuelto muy exigente en este tema.
Aparte de esto, tampoco me pareció que el planteamiento de la exposición fuese el mejor. Demasiado protagonismo a los rescatadores de las piezas en las pantallas informativas y en los videos proyectados, demasiadas aglomeraciones en la entrada estrecha y mal iluminada, pocas piezas interesantes en realidad, aparte de las que anunciaron a bombo y platillo en la presentación de la exposición..Tal vez es que a mi la época griega no me interesa demasiado, soy más del Antiguo Imperio, je, je..Y demasiado negocio alrededor, como siempre..Todo consiste en que no te pares mucho y pases pronto por la tienda de baratijas y recuerdos varios. Por supuesto estaba totalmente prohibido hacer fotos, ya te venden ellos los folletos y guias, todo estudiado al milímetro.
Por lo demás, el efecto de estar bajo el mar lo han conseguido bastante bien en algunas zonas y debo reconocer que vine enamorada de la estatua de Hapi, Dios de la crecida, la fertilidad y la abundancia, de una mesa de ofrendas de granito negro y de algunos amuletos muy curiosos.
Su pagina web es: Tareixa








Julio 14th, 2008 at 12:02 pm
Es evidente que para quien haya visitado el museo de El Cairo o cualquiera de las salas de Arqueología egipcia de los museos importantes europeos, esta exposición les resulte “un poco más de lo mismo”, pero yo creo que hay que verla desde una óptica distinta.
Para mí, lo más interesante de esta exposición es que las piezas proceden de excavaciones submarinas y la mayoría se encuentran en un estado excepcional. Las excavacaiones arqueológicas submarinas tienen un “plus” de dificultad añadido respecto a las efectuadas en tierra y las técnicas de localización y recuperación, son simplemente espectaculares. ¿Cuántas personas se han encontrado cara a cara bajo el agua con una estela de 7 m. de altura? ¿O con un coloso de 8m. que nadie había visto desde hace siglos?
Desde luego ha sido una de las exposiciones arqueológicas más espectaculares que he visto en mi vida y se la recomiendo a todo el mundo. Imprescindible adquirir el DVD de la excavación que venden en la misma tienda de la exposición.
Septiembre 21st, 2008 at 10:05 pm
Hoy hemos visitado la exposición y las conclusiones son las siguientes:
Para empezar, te hacen pasar por unos arcos y scanners como si de un aeropuerto se tratara, y al adquirir la audio guía te hacen dejar en prenda un documento lo que me hace pensar que los señores que organizan la exposición piensan que los españoles “no somos de fiar”.
Una vez dentro, el ambiente “misterioso” queda estropeado por la cantidad de visitantes que hay en el interior, algunas piezas no se llegan a ver bien debido a algún que otro foco fundido.
En general la exposición no es muy grande y hay un gran porcentaje de piezas de excaso interés tanto para el neófito como para el entendido en arte egipcio. El precio de la exposición (11€ adulto) es muy elevado.
La audio-guía es totalmente prescindible, la alocución es sosa y aburrida en general, nada que ver con otras exposiciones.
Mención especial merece la tienda donde un gigante neardenthal
vela por lo expuesto con un exceso de celo sin precedentes. Disuelve con malas maneras y aspavientos la aglomeración de público que se concentra alrededor de una máquina expendedora de “jeroglíficos” mal situada a la salida de la exposición, y por cierto… no se os ocurra tocar un gorro de los que venden pues este “gigante” correrá desde el lugar donde se encuentre arrollando a la gente que se interponga en su camino para abroncarte como si de verdad hubieras tocado la mismísima máscara de Tutankamon.
En fin, no le recomiendo la exposición ni a mi peor enemigo.