El faraón, en el día de la coronación, recibía cinco nombres, los mismos componían su título formal. En la actualidad, se suele utilizar el quinto para nombrarlos, sin embrago, según parece, ellos utilizaban el cuarto.

Una vez coronado, el faraón debía manifestar su posición a través de una serie de símbolos externos.

Según la ocasión, utilizaba un atuendo u otro. Habitualmente cubría su cabeza con el “nemes”, o sea, un pañuelo de rayas que le caía sobre los hombros. Sin embargo, en los días de fiesta, se ponía la corona azul o “kepres”.

La corona blanca era la corona del Alto Egipto, mientras que la corona roja era la del Bajo Egipto. Unidas formaban la doble corona o “pschent”, símbolo del reino unido.

En la frente se colocaban el “ureus”, una especie de diadema con la figura de una cobra, la cual según creían, brindaban protección de los enemigos.