El Pequeño Himno a Atón
LECTURA Marzo 12th, 2008¡Oh, Atón viviente, Señor Eterno, eres espléndido cuando sales!
Eres resplandeciente, perfecto, poderoso. Tu amor es grande, inmenso.
Tus rayos iluminan todos los rostros, tu brillantez da vida a los corazones
cuando llenas las Dos Tierras con tu amor. Dios venerable que se ha
formado a sí mismo, que crea cada tierra y lo que en ella se encuentra,
todos los hombres, los rebaños y el ganado, todos los árboles que crecen
en el suelo. Viven cuando tú apareces para ellos. Tú eres el Padre
y la Madre de todo lo que has creado.
Cuando apareces, los ojos te contemplan, tus rayos iluminan la tierra
entera. Todo corazón te aclama al verte, cuando te manifiestas
como su Señor. Cuando te pones en la región de luz en el occidente del
cielo, se postran como si muriesen, con la cabeza cubierta, sus narices
privadas de aire, hasta que brillas de nuevo en la región de luz en
el oriente del cielo. Sus brazos adoran tu ka, nutres sus corazones con
tu perfección. Se vive cuando tú resplandeces, todas las comarcas están
en fiesta.
Cantantes y músicos gritan de alegría en el patio de la capilla de la
piedra levantada (el benben) y en todos los templos de Aketatón,
el lugar de rectitud en que te regocijas. En sus centros se ofrecen los
alimentos. Tu hijo venerado pronuncia tus plegarias, oh Atón viviente en
sus apariciones. Todos aquellos a los que has creado saltan de alegría
ante ti. Tu venerable hijo exulta, oh Atón viviente cotidianamente
dichoso en el cielo. Tu descendencia es tu hijo venerado, el único de Ra
(el rey). El hijo de Ra no cesa de exaltar su perfección, Neferkeperuré,
el único de Ra.
Yo soy tu hijo que te sirve, que ensalza tu nombre. Tu poder y tu
fuerza son firmes en mi corazón. Eres el Atón viviente cuyo símbolo
perdura, tú has creado el cielo lejano para brillar en él, para observar
lo que has creado. Eres el Uno en quien se encuentra un millón de
vidas. Para hacerlas vivir, insuflas el aliento de vida en su nariz. Por la
vista de tus rayos, todas las flores existen. Lo que vive y surge del
suelo crece cuando tú brillas. Abrevados con tu vista, los rebaños triscan,
las aves baten alegremente las alas en el nido. Las disponen para orar
al viviente Atón, su creador.








Marzo 12th, 2008 at 5:07 pm
Que bonito, jo si que conoces cosas sobre egypto, las que descubres y supongo que como el campo es tan amplio las que aún te quedan por descubrir. Saludos!
Marzo 12th, 2008 at 6:27 pm
Lo que yo daría por oir a un Faraón recitando este Himno..
Marzo 12th, 2008 at 10:51 pm
Supongo que lo sabes, pero este himno es una pieza básica en la aparición del monoteísmo y podría explicar las bases del judaísmo. Es polémico, pero es posible.
Saludos.