Hoy ya que es el día de los enamorados quiero contaros una historia que cuenta el escritor José Ignacio Velasco Montes, en su último libro de “Egipto Eterno”.
Es una historia que se cuenta mucho aunque nunca se ha demostrado si es verdad.
Empieza así:

Hapi, el Dios del río, se le consideraba masculino.
Esta consideración de sexo es por lo que se cuenta la siguiente historia.
Este presunto sexo del Nilo hacía que se le echara, en la fecha adecuada, una muchacha virgen y engalanada al inicio de la crecida.
Se suponía y deseaba que el dios realizara un coito con ella, quedara satisfecho y fuera generoso en su crecida y en los resultados de esta.