La mayoría de las personas relacionan a las abejas con miel y polen. Pero otro producto de las abejas - veneno de abeja - puede ser valioso en el tratamiento de ciertas enfermedades.

Todos sabemos acerca de los efectos medicinales de la miel de abeja. Además, el té con miel ha sido, por mucho tiempo, un remedio de elección para la garganta irritada. Y algunos nutriólogos consideran que el polen de abeja está cerca de ser una fuente perfecta de proteína. Sin embargo, el veneno de abeja es considerado con cierta turbación - lo cual no es sorprendente - dado que la única experiencia de la mayoría de las personas es a través de un piquete de abeja doloroso. Sin embargo, por miles de años, los beneficios medicinales del veneno de abeja se han vendido por todo el mundo. Y si bien estos efectos medicinales aún no han sido científicamente probados, en años recientes, el uso de veneno de abeja para tratar varios padecimientos (apiterapia) se está estudiando activamente.
Usos medicinales antiguos

El uso medicinal del veneno de la abeja aparentemente data desde el antiguo Egipto y se reporta en la historia de Europa y Asia, Según se informa, Carlo Magno e Iván el Terrible, por ejemplo, usaban el veneno de abeja para tratar los padecimientos de las articulaciones. En tiempos más “modernos”, el interés en los efectos del veneno de abeja se renovó en los 1860s, con la publicación de un estudio clínico llevado a cabo en Europa sobre su efecto en el reumatismo. Desde entonces, el interés en el tratamiento con veneno de abeja ha subido y bajado.